El Dossier

Feliz cumpleaños, Ale. Espero y sigas siendo esa gran artista y gran amiga que he conocido desde hace años, y espero y podamos seguir juntas una vez más por todo lo que hemos hecho. Si estas leyendo esto Ale, solo quiero agradecerte por haber apoyado todos mis trabajos, así como he apoyado los tuyos en todo este tiempo. Quiero que sigamos siendo las buenas amigas como lo ha sido en todos estos años, apoyándonos como es debido. Recuerda, yo siempre estaré contigo si tú estás conmigo.

martes, 1 de septiembre de 2026

Louisa Khovanski - Un buen hallazgo en el momento más particular posible

En estos días mi algoritmo de Pinterest se ha estado llenando de mujeres con una apariencia thicc y embarazadas. No me estoy quejando, de hecho, me parece algo bueno que esté pasando debido a que ya tenía un tablero similar al actual en mi vieja cuenta, y que luego me la borraron.

Pero bueno, el punto es que haber hecho todo esto terminó por ubicar a la celebridad que protagoniza este artículo. A decir verdad, ya tenía ganas de escribir sobre ella al poco tiempo de conocerla.

《🎮🔭≪❈🍀💎❉ ╤╤╤╤ ✿ ╤╤╤╤ ❉💎🍀❈≫🔭🎮》


Creo que ya todos estamos de acuerdo con que Europa tiene una que otra belleza que no parece ser tan famosa a primera vista, es decir que no parecen ser tan conocidas como lo pueden actrices o cantantes por así decirlo.

La que es protagonista del tema de hoy es un claro ejemplo de todo lo que he mencionado, aunque siéndoles sincera, no sabía que estaba tan thicc como lo pensaba en un inicio.
Es así como conocí a Louisa Khovanski, una verdadera mamasota que llegó de repente en la lista de famosas que admiro por todo lo que tiene como pequeña celebridad, si es que esa es la palabra adecuada.

No hace falta decir por qué me dispuse a escribir sobre ella al poco tiempo de conocerla, todos haríamos casi lo mismo al ver que tiene demasiadas cosas buenas para ser una chica europea tan peculiar. Ver sus fotos me motivaron rápidamente a hablar sobre Louisa.

¿Quién es Louisa Khovanski?

Louisa es una modelo ucraniano-canadiense siendo bastante conocida. Además de modelo, también es influencer de Instagram, YouTuber y streamer de Twitch. Como ya todos deben saber, es admirada por su belleza, su creatividad y sus habilidades artísticas en el ámbito de la fotografía, y por las chichotas. Luego de haber empezado su carrera como fotógrafa, dio el siguiente paso al entrar al modelaje y se convirtió en una de las influencers con más seguidores en la Europa del Este.

Es conocida por su elegante sentido de la moda, su contenido atractivo y su mensaje positivo sobre la imagen corporal. A lo largo de los años, ha colaborado con las principales marcas de moda y se ha labrado una sólida presencia global en Internet.

Nació el 5 de agosto de 1993 en Kiev, Ucrania, aunque luego se iría a Canadá en 2022. Esto lo deja ver al manejar bien el inglés y el ucraniano. De etnia ucraniana y signo zodiacal Leo, Louisa decidió participar en un concurso relacionado con el modelaje mientras estudiaba, y de ahí empezó su carrera artística.

Es multilingüe, tiene una excelente formación académica y ha convertido su pasión por el arte en una exitosa profesión. Su amor por la fotografía, los viajes y el arte define su personalidad y su estilo de contenido, lo que la hace cercana a millones de fans en todo el mundo.

¿Cuándo empezó su carrera dentro del internet?

Su carrera comenzó como fotógrafa antes de pasar a ponerse delante de la cámara.

Tras años trabajando entre bastidores como fotógrafa, publicó un único autorretrato a finales de 2019. La foto se hizo viral y, en menos de tres meses, apareció en la revista FHM. Las marcas de lencería y trajes de baño no tardaron en contratarla para sus campañas.

Creó un canal de YouTube para explicar cómo posar, la iluminación y la confianza en una misma, y consiguió sus primeros 100 K suscriptores en menos de un año. Tiempo después vinieron las retransmisiones en Twitch, donde edita fotos en directo y responde a preguntas sobre la positividad corporal. En 2023, creó una tienda de arte digital con impresiones de edición limitada que se agotaron en tan solo cuarenta y ocho horas. En 2024, Louisa se había convertido en una de las principales influencers con curvas en la Europa del Este, y participó como ponente en la Kyiv Fashion Tech Summit para hablar sobre el poder de las tallas inclusivas. Entre sus premios se incluyen el de «Mejor modelo emergente» de la Curvy Fashion Expo 2022 y el de «Mejor creadora de Instagram de Ucrania» en 2024.

Louisa no sólo disfruta de ser modelo, también se ve a sí misma como una "creadora digital" y experta en redes sociales, rápidamente queda claro en sus páginas de perfil en Internet.

Como su talla extremadamente voluptuosa le causa cada vez más dolor, también está considerando una cirugía de reducción de senos; sin embargo, no quiere abandonar su lucrativa carrera en OnlyFans, Twitter e Instagram en el corto plazo. Y seamos realistas, esas tetotas es una de las claves de su éxito, y podríamos agradecer eso por todo lo que usa para mostrarlas.

¿Qué hace especial a Louisa Khovanski?

Dejando a un lado las fotos, su modelaje y su optimismo a la imagen corporal, Louisa ha mostrado otras cosas que la han vuelto en una modelo tan querida fuera de las redes sociales.

Se sabe que ella lee libros infantiles para buscar la inspiración que necesita en sus sesiones fotográficas, más específicamente en el color. También se ha podido ver que practica piano de jazz para principiantes durante diez minutos cada mañana, así mantiene los dedos ágiles para los retoques de sus fotos.

Su aperitivo favorito son las semillas de girasol, un guiño a la flor nacional de Ucrania. También se sabe que colecciona cámaras analógicas vintage y están expuestas en estantes flotantes; cada modelo le recuerda una sesión fotográfica memorable. Los días de lluvia, esboza ideas para vestuario en un cuaderno titulado «Shapes of Confidence».

Sus amigos se ríen de su talento secreto para resolver cubos de Rubik en menos de dos minutos, no los culpo. Cada cumpleaños, se regala una visita a un museo de arte, argumentando que los museos son los gimnasios de la mente. Llama a sus mascotas ‟compañeros de trabajo” y firma con sus nombres en las postales. Lo más interesante es que habla un español básico, que ha aprendido a través de YouTube, con el objetivo de saludar adecuadamente a sus fans durante las entrevistas con la prensa española.

La apariencia física de Louisa es clave para su éxito como modelo. Sus curvas grandes y naturales, su postura elegante y su seguridad en sí misma la hacen destacar en el mundo de la moda y las redes sociales.

El estilo de vida equilibrado y la confianza en sí misma de Louisa han contribuido a su reconocimiento mundial como modelo. Mantiene su figura practicando yoga, caminando y realizando sencillos ejercicios de fuerza. Su estilo combina la elegancia con las tendencias modernas, lo que refleja su visión artística y su encanto personal.

Es bien sabido que la fama en Internet puede difuminar los límites de seguridad, y en el caso de Louisa, ella protege su círculo privado, vive en un soleado piso de Kiev con dos gatos rescatados llamados Luna y Pixel. Los domingos son para pasar el día con la familia, prueba de eso está en que visita a sus padres y disfrutan de largas cenas a base de borscht y vareniki tradicionales. Sus amigos más cercanos la describen como una persona tranquila, de voz suave e infinitamente paciente detrás de la cámara. Del mismo modo surgen rumores románticos, pero rara vez los confirma, alegando que las relaciones sanas crecen mejor lejos de los focos. Su decisión de no compartir cada detalle enseña a sus jóvenes seguidores que la privacidad es un derecho incluso para las figuras públicas.

Una de las cosas que más se sabe de Louisa es que a menudo apoya a los orfanatos locales y dona discretamente parte de sus ingresos a programas de arte para niños, lo que refleja la amabilidad que ella misma recibió cuando era una artista en ciernes.

¿Cuál ha sido todo el éxito de Louisa?

La huella social de Louisa es enorme como su delantera. Para que se hagan una idea, su cuenta de Instagram cuenta con 4,9 millones de seguidores, lo que la sitúa entre las cinco principales influencers de Ucrania. La interacción media por publicación se sitúa muy por encima de los estándares del sector, lo que demuestra que su público conecta de verdad con su mensaje.

En TikTok, a menudo fragmentos divertidos del ‟detrás de las cámaras”, acumulan millones de visualizaciones en tan solo unas horas. En YouTube, explica conceptos como la iluminación y el amor propio en un lenguaje sencillo, promoviendo una narrativa de aceptación corporal entre los espectadores más jóvenes. Sus retransmisiones en Twitch permiten chatear en tiempo real, lo que da la oportunidad a los seguidores más tímidos de plantear preguntas difíciles sobre la confianza en uno mismo y las dudas personales.

Las secciones de comentarios de Louisa se mantienen sorprendentemente amables porque ella las modera activamente y establece un tono de respeto. Las marcas ven este entorno saludable como un terreno seguro para la publicidad, lo que aumenta su capacidad de generar ingresos. Y lo que es más importante, los adolescentes escriben que sus curvas les han ayudado a aceptar sus propias formas, lo que demuestra que las redes sociales (y las chichonas) pueden aumentar la confianza en lugar de minarla.

Louisa gana dinero de varias formas sencillas pero eficaces. En primer lugar, cobra honorarios como modelo de marcas de lencería, trajes de baño y moda para tallas grandes que buscan una diversidad auténtica en sus anuncios. En segundo lugar, sus cuentas de Instagram y TikTok le reportan ingresos publicitarios y publicaciones patrocinadas cada vez que muestra un producto a sus millones de seguidores. En tercer lugar, servicios de suscripción como OnlyFans ofrecen a los fans series de fotos exclusivas a cambio de una cuota mensual, lo que convierte a su público fiel en un flujo de caja predecible.

En cuarto lugar, su canal de YouTube genera ingresos publicitarios, sobre todo gracias a los vídeos tutoriales sobre cómo posar y la positividad corporal. En quinto lugar, vende láminas artísticas de edición limitada, combinando su antigua pasión por la fotografía con el comercio electrónico básico. Por último, los talleres en directo y las charlas en eventos de moda le reportan honorarios, al tiempo que refuerzan su reputación profesional. Esta combinación la protege de los cambios repentinos en cualquier mercado concreto y mantiene sus ingresos en una curva ascendente.

¿Qué será de ella en el futuro?

Los próximos años se presentan prometedores. Louisa tiene previsto publicar un libro de fotografía para principiantes con un lenguaje adaptado a los niños, para que los jóvenes lectores puedan agarrar una cámara y divertirse. Está desarrollando una aplicación de poses basada en inteligencia artificial que ofrece comentarios en tiempo real a modelos de todo tipo de complexión, lo que hace que el asesoramiento profesional sea asequible en todo el mundo. Está prevista una colaboración con una marca de trajes de baño sostenibles para el verano de 2026, en la que se utilizarán tejidos reciclados.

El equipo de Louisa está estudiando la posibilidad de crear un podcast en el que se entreviste a artistas que hayan roto las normas del sector, continuando así el debate sobre la positividad corporal en formato de audio. También tiene como objetivo abrir una pequeña galería en Kiev donde los niños de la zona puedan exponer sus fotos, dándoles así la oportunidad que ella misma deseó en su día. Por último, sus inversiones a largo plazo en startups de energía verde demuestran su compromiso con un planeta que siga siendo un lugar idílico para las generaciones futuras.

. . .

Creo que ya todos saben por qué me ha llamado tanto la atención esta modelo, aunque bueno, estoy casi segura de que todos concordamos en las mismas razones del por qué nos ha atraído.

El primer punto evidente está en que la gran mayoría de las chicas de ese estilo que sigo en redes cuentan con un cuerpo tan antojable que es difícil ignorarla, y en el caso de Louisa es de los mejores. Fuera de eso, todo lo que ha hecho fuera de redes como las donaciones o las visitas a su familia la dejan ver como una modelo que tiene más de un encanto fuera de su figura thicc.

Casi todas las fotos que ha compartido ella demuestran que su físico es de los más atractivos para ser de una modelo ucraniana, y estamos de acuerdo con que todo lo que llega a mostrar es de lo mejor. Es casi imposible resistirse a las tentaciones que tiene como atributos cada vez que hay una foto o video nuevo.

Hay que ser honestos, lo que más destaca de Louisa es el enorme pecho que se carga, y en todas las fotos que he mostrado dejan ver que es un verdadero don que tiene. Es de las cosas que más me ha llamado la atención, una señorita tan pechugona como ella siendo modelo y un ejemplo a seguir por todas las cosas buenas que ha hecho me parece, cuanto menos, curioso. Del mismo modo, ha habido algunas veces donde presume el trasero, aunque no es tan llamativo como su pecho, diría que está en un nivel excelente (a la altura de otras chicas que he visto en redes); siendo uno tan redondo y con una suavidad que deja mucho a la imaginación. Podría decir que esa parte está casi a la misma altura que su pecho, y eso es lo que me gusta, ese buen balance que hay en los dos. Ah sí, antes usaba piercings en los pezones.

Para ser una modelo que ha estado creciendo a medida que avanza los años, el resultado de su físico y sus colaboraciones es notable a simple vista. Cada foto y video que publica deja ver que su belleza aumenta cada vez más. Tal como lo dije en otro artículo, cualquier ropa que ella lleve la deja ver más irresistible de lo que ya era en un inicio, y eso es una buena mejora. Al parecer ella está consciente de eso. En la mayoría de las fotos usa lencería, ropa que deja ver una pequeña parte de sus pechos (además de los escotes), o en el mejor de los casos, prendas transparentes que dejan ver sus areolas y pezones. Que lindo.

Volviendo a lo de que es ucraniana, me sigue impresionando que una modelo de ese país haya escalado a tanto, aparte de que es la primera vez que me termino fijando en una dama de esa región por varias razones además de lo atractiva que es. Bien dicen que en cualquier parte uno puede encontrar a una mujer tan bella sin importar lo llamativos que son los países en donde uno esté, y Louisa es un gran ejemplo de lo que he dicho.

Sabiendo que tiene los pezones gruesos y medianos, ¿qué se sentirá ser amamantada por ella?

Conclusión

La trayectoria de Louisa Khovanski demuestra que una sola voz auténtica puede redefinir los cánones de belleza en todo el mundo. Desde una infancia tranquila en Kiev hasta una marca multimillonaria, ella demuestra que el arte, la confianza en uno mismo y la bondad pueden coexistir en una misma historia. Su claro mensaje —todo el mundo es una obra de arte— sigue inspirando a millones de personas.
A medida que se adentra en el mundo de los libros, las aplicaciones y las inversiones ecológicas, es probable que Louisa siga siendo un faro para cualquiera que se atreva a convertir la individualidad en una oportunidad. Todo esto que ha dicho la ucraniana a lo largo de los años nos recuerda que la verdadera influencia nace de la pasión, el trabajo duro y el respeto por uno mismo y por los demás.

De todas las trayectorias que he podido leer sobre las modelos que he estado conociendo, la de Louisa es quizás una de las mejores que haya visto. Todas las motivaciones que ha tenido a lo largo de su tiempo como fotógrafa, su trabajo como modelo y las visitas que ha generado en sus redes sociales son un ejemplo de cómo se puede llegar a ser una persona tan querida por muchos con todas las decisiones que uno elije. Es lindo pensar eso cuando uno se entera de todas las cosas que hace esta belleza ucraniana.

⟪🌺🍇˗ˋˏ ♡ ˎˊ˗🍀🔷«❉||• •||❉»🔷🍀˗ˋˏ ♡ ˎˊ˗🍇🌺⟫


Bien amigos, eso es todo por hoy. Ya tenía ganas de escribir este artículo cuando me topé con algunas fotos de ella en Pinterest como ya dije al inicio, y para eso me tomé los últimos días de agosto para escribir todo esto.

Honestamente, hay más celebridades de este estilo a las cuales deseo también darles su respectivo artículo, aunque lo primero sería investigar todo sobre ellas pese a que termine enredándome; porque sí, casi me pierdo al buscar información sobre Louisa en estos días hasta que logré dar con lo adecuado. Lo más difícil fue colocar las imágenes, eran tantas que se me hacía complicado elegir las mejores.

Pero bueno, este mes estaré preparando algunas cosas interesantes mientras suceden cosas que son inevitables como lo es mi cumpleaños. El siguiente artículo será uno que ya les debía desde el año pasado.

Así que pasen un buen día, visiten Europa, aprecien más a la chichonas, practiquen fotografía, y yo me despido. Se me cuidan y se la lavan. Bye.

Recuerden que pueden comentar y dar su opinión de este articulo para continuar con cosas interesantes como esta, también puedes compartir tus ideas en los comentarios, cualquier sugerencia será aceptada de mi parte.

Si quieres mandar tu idea al blog puedes hacerlo en mis redes sociales para darle una revisada y confirmar su aceptación, se dará el crédito al autor.

De antemano les agradezco por sus vistas en el Blog.

Fuentes


https://es.famousbirthdays.com/people/louisa-khovanski.html

https://wikiindetail.com/louisa-khovanski-biography/?utm_source=Pinterest&utm_medium=organic

https://lordofnames.com/people/louisa-khovanski/

https://www.tag24.de/entertainment/wegen-des-krieges-erotik-model-aus-der-ukraine-hat-eine-neue-heimat-gefunden-2668292

https://www.dailysia.com/louisa-khovanski/?utm_source=Pinterest&utm_medium=organic

domingo, 30 de agosto de 2026

El buen cumpleaños

N. Reporte 2026300812

HP Deskjet 1000 J110 Series
Serial Number: DR4RY7D6N623G7
Service ID: 12355
FW Revision: DRX5CR4076SC (unsecure)
FLOWS Revision: OFFICIAL
Patch Revision: 0
Total Engine Page Count: 556
FB Page Count: 0/0
PCL Default Symbol Set: 821
ASIC: 55479255
Mfg 0-2: 000000000000    T val: 520

ErrorCode: 00000000

Error Code: C4EB841A Page: 0
Error Code: C4EB841A Page: 0

30 de agosto

El sol de la mañana irrumpió con fuerza por la ventana de la habitación de Leo. A diferencia de días anteriores, Leo no tuvo que despertar a Ale ni buscarla por toda la habitación. Cuando abrió los ojos y empezaba a levantarse vio que Ale ya estaba de pie en un escritorio, viendo un calendario mientras señalaba un día en específico. Su corona brillaba casi con intensidad, como si de un pequeño sol naranja y rojo se tratara, irradiando felicidad pura.

—¡Es hoy, es hoy, es hoy! —canturreaba Ale en un tono agudo y musical—. ¡Hoy es el gran día! ¡Hoy es mi fiesta!

Leo se restregó los ojos, sonriendo a pesar del sueño.
—Buenos días a ti también, cumpleañera. Baja un poco la voz, que vas a despertar a toda la calle.

Ale se quedó en silencio entonces, pero su sonrisa era tan grande que casi se le salía del rostro. Ambos se alistaron rápidamente y bajaron a la cocina.

El aroma que los recibió era glorioso. Los padres de Leo estaban de pie junto a la estufa, con delantales puestos. Sobre la mesa del comedor, en lugar del desayuno habitual, había una pila enorme de panqueques, decorados con fresas frescas, crema batida, y una vela pequeña encendida en el centro.

—¡Feliz cumpleaños, Ale! —gritaron los padres de Leo al unísono en cuanto la vieron cruzar el umbral.

La madre de Leo se acercó rápidamente y le dio un abrazo cálido. Ale, aunque no solía iniciar el contacto físico, se dejó abrazar, sus brazos envolvieron suavemente la cintura de la mujer.

—¡Felicidades, jovencita! —añadió el padre de Leo, apagando la estufa y acercándose con un plato lleno de fruta picada—. Creíamos que merecías empezar tu gran día con algo especial. Sabemos que la fiesta oficial es en la tarde, pero queríamos celebrarte en casa también.

Ale caminó hasta la silla, mirando la pequeña vela encendida sobre la montaña de crema batida. Sus ojos brillaban.
—Gracias. Huelen a nubes calientes, me encantan.

Leo se sentó a su lado, sintiéndose agradecido por sus padres. A pesar de no saber absolutamente nada sobre los poderes destructivos de Ale, la trataban con el mismo cariño que le daban a él. Ale sopló la vela (afortunadamente, con un soplido normal y no telequinético) y tomó su tenedor.

—Pronto habrá una gran fiesta —les contó Ale a los adultos, masticando felizmente—. Leo y Tony buscaron un lugar. Y Katy tiene luces. Y Nia va a grabar con su cámara. Y ustedes hicieron la comida grande. Todos ayudaron a preparar todo.

La madre de Leo se sentó frente a ella, apoyando el mentón en las manos, mirándola con ternura.
—Por supuesto que ayudamos, cielo. Todo fue para que te sintieras contenta en este día. Ver esa sonrisa tuya es recompensa suficiente para nosotros.

Ale ladeó la cabeza.
—Mi sonrisa no cambia mucho. Pero por dentro, estoy rebotando como si fuera una pelota.

Leo se terminó su café y miró el reloj de la pared. Las 10:30 a.m.

—Mamá, papá —dijo Leo, limpiándose la boca con una servilleta—. Muchas gracias por el desayuno. Todo el grupo se reunirá en el terreno de la fiesta al mediodía para empezar a montar las cosas. ¿Ustedes llevarán la comida allá a las tres de la tarde, verdad?

—Ya habíamos hablado de eso, hijo, puntuales como un reloj, hijo —confirmó su padre—. El pastel ya está en la nevera de la pastelería, lo pedimos el día de antier, y lo recogeremos de camino.

—Perfecto. Porque antes de ir al terreno, Ale y yo tenemos una pequeña parada técnica. Una sorpresa que el grupo le preparó.

Ale dejó de comer.
—¿Sorpresa? ¿Antes de la fiesta?

Leo asintió con una sonrisa un poco nerviosa, sintiendo la adrenalina matutina en la sangre.
—Sí, estrella del caos. Termina tu desayuno. Nos vamos a ver un espectáculo único en la vida. Algo muy, muy fuerte.

El terreno baldío que habían encontrado era perfecto. Rodeado por muros altos de concreto gris llenos de grafiti y ubicado a las afueras de la ciudad, el espacio ofrecía exactamente lo que Leo y compañía necesitaban: privacidad absoluta y cero objetos frágiles a kilómetros a la redonda. El suelo estaba cubierto de hierba seca, tierra y escombros menores.

Al cruzar la pequeña puerta metálica en el muro perimetral, la mandíbula de Leo se aflojó. Ale, a su lado, abrió sus ojos tranquilos de par en par. El terreno baldío ya no era un basurero industrial.

El lugar había sido transformado de la noche a la mañana en un festival de luces, colores y caos contenido. Decenas de globos de helio, predominantemente naranjas, rojos y dorados, flotaban amarrados a pequeños pesos por todo el césped seco. Tiras de serpentinas holográficas cruzaban de un muro a otro, reflejando el sol de la mañana como arcoíris metálicos. En el centro del terreno, dominando el espacio, había un inmenso trampolín negro con red de seguridad.

Y el grupo entero estaba trabajando a un ritmo frenético. Nia estaba subida a una escalera plegable, pegando tiras de luces LED a lo largo del muro de concreto, mientras Sofi, desde abajo, usaba una cinta métrica para asegurarse de que la distancia entre cada foco fuera matemáticamente equidistante.

—¡No, Nia, el cable naranja va a la izquierda! ¡La saturación lumínica quedará desequilibrada! —dictaba Sofi.

A unos metros de distancia, Tony, sin su chaqueta de cuero y con las mangas arremangadas, estaba acomodando una montaña de paquetes coloridos sobre una larga mesa plegable cubierta con un mantel rojo. Algunas cajas formaban lo que parecía ser un altar de regalos.

Max acababa de cruzar la puerta de entrada corriendo, sudando, con una mochila vacía a la espalda.
—¡Invitaciones VIP entregadas! —gritó Max, respirando entrecortadamente—. ¡Nuestros padres vendrán pronto y el señor de las paletas dijo que traerá el carrito entero!

Katy, que estaba organizando bandejas vacías, platos de unicel y vasos en otra mesa cerca de la zona designada para la comida, levantó la vista al escucharlo.
—¡Excelente, Max!

Sofi se giró al notar la presencia de Leo y Ale en la entrada. Se ajustó la bata blanca, que hoy estaba un poco sucia de polvo y césped, y caminó hacia ellos con su libreta.

—Están aquí —dijo Sofi, asintiendo a modo de saludo—. Les tomó un 20% más de tiempo de lo proyectado por el tráfico matutino, pero están dentro del margen de error. Leo, nos tomó casi toda la madrugada y mañana arreglar el terreno para la fiesta y traer todo el equipo pesado y decoraciones desde nuestras casas y el laboratorio.

Nia bajó de la escalera y corrió hacia Ale, con la cámara apagada colgando del cuello, luciendo agotada pero radiante.
—¡Sorpresa, reina del caos! ¡Tu set de grabación personal está listo!

Ale no dijo nada al principio. Caminó lentamente hacia el centro del terreno. Miró los globos naranjas que bailaban con el viento. Miró las luces que Nia estaba colgando. Miró la mesa llena de regalos que Tony ordenaba, y el gran trampolín. Miró a sus amigos, que estaban llenos de polvo, sudor y cansancio por haber trabajado toda la noche y la mañana solo para ella. El brillo en los ojos de Ale se intensificó. Su corona flotante comenzó a brillar rápidamente, no por hiperactividad ni azúcar, sino por una emoción pura y abrumadora. De repente, su bufanda roja se desenrolló de su cuello. Como si fueran largos tentáculos cálidos y suaves, la tela roja se extendió en todas direcciones. Un extremo se envolvió alrededor de la cintura de Leo, otro alrededor de Tony, otro alcanzó a Max, a Nia, a Katy y a Sofi.

Con un suave tirón simultáneo, la bufanda atrajo a los seis humanos hacia el centro del terreno, reuniéndolos alrededor de ella en un abrazo grupal masivo. Ale los rodeó con sus propios brazos (estirados solo un poco para abarcarlos a todos) y escondió su rostro en el centro del abrazo, riendo suavemente.

—Es el mejor lugar de todos —dijo Ale, con la voz ligeramente ahogada por las camisas y chaquetas de sus amigos—. Todos ustedes... trabajaron mucho para mis luces y mis colores. Gracias. Gracias a mi familia.

Tony le devolvió el abrazo, sonriendo ampliamente.
—Todo por nuestra chica mágica, Ale. Te mereces esto y más.

Max, aplastado entre Leo y Katy, soltó una carcajada.
—¡Ay, nos asfixias de amor, Ale! ¡De nada!

Sofi, que normalmente detestaba el contacto físico, se quedó quieta, aceptando el abrazo de la bufanda con una pequeña sonrisa oculta tras sus lentes.
—El índice de gratitud es proporcional al esfuerzo invertido. Hipótesis confirmada.

Tras unos segundos, Ale soltó la tensión elástica. El grupo se separó, riendo y sacudiéndose el polvo.

Leo se acercó a Tony, con el ceño fruncido pero aún sonriendo.
—Todo esto está increíble, Tony, de verdad. Pero... Tony, ¿cuál era la sorpresa para Ale?

Tony señaló hacia el centro del terreno, más allá del trampolín, donde había una pila enorme de cajas de cartón y madera apiladas estratégicamente, conectadas por cables que Sofi había estado supervisando.

—¿Ven las cajas que están allá? Sofi calculó la onda expansiva y la acústica del terreno —explicó Tony, con una sonrisa pícara—. Y yo invertí el resto de mis ahorros en fuegos artificiales de grado comercial y detonadores de humo de colores. Pensábamos llevarla ver la demolición de un edificio cercano, pero luego de pensarlo un poco nos dijimos, ¿Por qué ver a extraños hacer una explosión controlada... cuando nosotros podemos hacer nuestra propia explosión controlada y privada para inaugurar la fiesta?

Leo miró la pila de cajas conectadas, luego miró a sus amigos (que asintieron uno por uno, sonriendo), y finalmente miró a Ale, que lo observaba con esa expectación contenida que le temblaba en las puntas de los dedos. Respiró hondo. Todos los días habían sido reglas: no explotes esto, no estires aquello, cuidado con el fuego. Pero hoy no era un día cualquiera.

—Está bien, Ale —dijo Leo, dando un paso atrás y abriendo los brazos hacia el terreno baldío, entregándole el escenario—. Es tu día. Los muros son altos, nadie puede vernos, y este lugar es tuyo. Puedes hacer todo lo que desees con tus poderes. Sin reglas. Sin sutileza.

Leo sonrió con complicidad.
—Sé tú misma.

Ale se quedó inmóvil por un segundo, procesando el permiso absoluto. Luego, su sonrisa se transformó. Ya no era la pequeña curva pacífica de siempre: era una sonrisa amplia, radiante, libre.

—Gracias, Leo —susurró.

Ale caminó hacia el centro del terreno. Se remangó sus enormes mangas naranjas. Y entonces, elevó ambas manos frente a ella, como una directora de orquesta subiendo al podio antes de la sinfonía. El aire del terreno empezó a vibrar.

—Todos atrás de la línea de Sofi —ordenó Tony, y el grupo se refugió tras una marca de cal en el suelo, con Nia ya grabando con ambas manos firmes.

Ale hizo el primer movimiento: un gesto suave hacia arriba con la mano derecha.

La pila de cajas de cartón se despegó del suelo. No cayeron ni se tambalearon: ascendieron flotando con elegancia imposible, girando lentamente, subiendo diez, veinte, treinta metros hacia el cielo del mediodía, hasta convertirse en pequeñas siluetas suspendidas sobre el terreno baldío. Los fuegos artificiales de Tony dentro de ellas arrastraban los cables de detonación como cintas de un ramo gigante.

Ale levantó la vista. Su bufanda roja se elevó flotando a sus espaldas como las alas de un director de orquesta caótico. Su corona dorada giró una vez, majestuosa.

Y comenzó la sinfonía. Con un movimiento de muñeca de la mano izquierda, la primera caja estalló en una explosión de chispas doradas que llovieron lentamente sobre el terreno. ¡PUM! Ale inclinó la cabeza al ritmo del estruendo, como siguiendo un compás.

—¡Ooooh! —gritó Max, con los ojos reflejando las luces.

La mano derecha de Ale dibujó un arco en el aire, y tres cajas más explotaron en secuencia —¡PUM, PUM, PUM!— liberando columnas de humo de colores: rosado, naranja y violeta, que se entrelazaron en espirales ascendentes. Ale giró las palmas y el humo respondió, retorciéndose en figuras danzantes contra el cielo.

—¡Está dirigiendo las explosiones! —exclamó Nia, sin apartar la cámara, con lágrimas de emoción artística en los ojos—. ¡Es literalmente una orquesta del caos! ¡Ale, eres un genio!

Ale elevó el ritmo. Sus brazos se movían con gracia fluida, cada gesto una detonación, cada detonación una nota. Caja tras caja florecía en el cielo en pétalos de luz. Con un dedo hizo estallar una caja en chispas verdes; con un giro completo de su muñeca, otra estalló en una corona de fuegos azules que se abrió como una flor gigante.

Sofi tenía la boca ligeramente abierta, la libreta colgando olvidada de su mano.
—Está sincronizando veinticuatro detonaciones independientes con precisión milimétrica... —murmuró—. Es la exhibición de control telequinético más avanzada que he registrado. Y la está usando para hacer arte.

Katy tomaba fotos sin parar, riendo.
—¡La portada! ¡Esta es la portada del póster del cumpleaños!

Para el gran final, Ale juntó ambas manos frente a su pecho y luego las abrió hacia el cielo en un gesto expansivo, como quien abraza al mundo entero.

Las últimas seis cajas estallaron simultáneamente en una explosión monumental de fuego rosado —su fuego, el fuego del caos, controlado a la perfección— que formó en el aire una figura enorme y luminosa: una corona flotante coronando el cielo, con un corazón en medio de la corona, igual que la corona que siempre lleva en su cabeza.

El eco del último ¡PUM! rodó entre los muros de concreto y se perdió en la distancia.

Las chispas doradas caían lentamente como lluvia de estrellas alrededor de Ale, que bajó los brazos con suavidad y se giró hacia sus amigos. Su rostro estaba iluminado por el resplandor descendente, con la sonrisa más feliz que le habían visto jamás.

—Eso fue... —Leo buscó palabras, con el corazón latiéndole fuerte por la emoción y no por el miedo—. Eso fue hermoso, Ale. Literalmente hermoso.

—¿Lo vieron? —preguntó Ale, caminando hacia ellos entre la lluvia de chispas—. Las explosiones también pueden bailar. Solo hay que pedirles permiso con las manos.

Tony se rió, sacudiendo la cabeza con admiración.
—Feliz cumpleaños, reina del caos. Nadie en la historia de los cumpleaños ha inaugurado su fiesta con una sinfonía pirotécnica telequinética.

Ale volvió a abrazarlos por unos segundos más, y Algodón, que había observado todo desde lo alto del muro, bajó de un salto para restregarse contra sus botas.

—Ya pueden venir los invitados —declaró Ale, con la corona girando triunfal—. La fiesta ya tiene magia.

El cumpleaños había empezado oficialmente en cuanto se abrió la gran puerta metálica del terreno. Los padres de Leo fueron los primeros en llegar, cargando cajas de pizza, grandes tazones con ensalada, bolsas de hielo y una inmensa caja de pastelería que requirió de ambos para transportarla. Al entrar y ver las luces, el trampolín y a su hijo sano y salvo junto a Ale, sonrieron aliviados.

—¡Ale, cariño, feliz cumpleaños! —dijo la madre de Leo, abrazándola por segunda vez en el día—. El lugar quedó espectacular. Parece un salón de eventos de verdad en lugar de un cuchitril.

Poco después, el resto de los invitados llegaron de uno por uno. Llegaron los padres de Max, Nia, Katy, Tony y Sofi. Todos traían pequeños obsequios, comida casera y sonrisas de felicitación para la peculiar amiga de sus hijos. Incluso entre los invitados estaba el señor Noe, un conocido vendedor de paletas de la calle, llegó empujando heroicamente su carrito de paletas heladas por la rampa de concreto.

—¡Dije que vendría y aquí estoy! —anunció el señor Noe, limpiándose el sudor—. ¡Paletas gratis para la cumpleañera y sus amigos!

La música sonaba a través de los parlantes que Tony había instalado en las esquinas del terreno. La tarde se convirtió en un banquete comunitario bajo el sol de agosto. Max, que había encontrado un pequeño moño negro en la caja de utilería, se la había puesto al cuello y había asumido el rol de mesero principal con entusiasmo exagerado, casi caricaturesco. Trotaba de mesa en mesa balanceando bandejas de unicel.

—¡Pizza de pepperoni para la mesa tres! —anunciaba Max—. ¡Ensalada sin aderezo para la jefa Sofi! ¡Y una ración de atún premium para la mesa de Algodón y sus peluditos amigos!

Los gatos de Ale no eran simples espectadores; eran parte fundamental de la decoración interactiva. Estaban por todas partes: durmiendo sobre el techo del carrito de paletas, jugando con los cordones de los zapatos de los invitados, o acurrucados en el regazo de los adultos.

La madre de Nia, acariciando a un pequeño atigrado naranja, miró a su hija.
—Nia, este gatito tiene los mismos colores que el filtro que usaste en tu último video. Creo que me lo llevaré a casa. Necesitamos un asistente de dirección peludo.

El padre de Katy, desde otra mesa, asintió vigorosamente.
—Y yo me llevaré a esta gatita negra. Con un collar holográfico se vería genial en el escaparate de la tienda.

Nia, que estaba sentada en el suelo con el bloc de notas, anotaba febrilmente.
—Paletas heladas del señor Noe: textura fría y excelente. Pizza casera: 9/10, un poco quemada en los bordes pero añade carácter. —Nia hablaba sola mientras masticaba—. La estética felina está fomentando la adopción espontánea. Evento logísticamente perfecto.

Katy, que iba de aquí para allá con su cámara, pasaba repartiendo fotos a las familias.
—¡Foto de recuerdo gratis hoy, a cinco dólares a partir de mañana! —bromeaba Katy—. ¡Click! ¡Ahora vean a Max intentando hacer malabares con las paletas!

En la cabecera de la gran mesa larga estaba sentada Ale, con la normalidad de siempre, balanceando los pies. Su bufanda roja descansaba en el respaldo de una silla que estaba a su lado. Su plato estaba lleno de pizza, gomitas y una paleta que ya estaba por derretirse. De vez en cuando alguien se acercaba para darle un abrazo, ofrecerle más comida o simplemente charlar.

Leo observaba todo desde el otro extremo de la mesa. Miró a los gatos subirse a los regazos de los adultos mientras recibían caricias por parte de ellos, a Max resbalando con una cáscara de plátano (para deleite de Ale), a Tony conversando con el señor Noe, a Sofi calculando la distribución del hielo. Habían convertido un cumpleaños en el que temían que fuera una catástrofe mundial a ser la fiesta de barrio más entrañable del año.

Ale se levantó de pronto y caminó hacia Leo. Llevaba dos paletas en la mano. Le tendió una de color azul.

—Toma, Leo. Es de tu color favorito —dijo Ale, su sonrisa más suave y sincera que nunca.

Leo tomó la paleta, sorprendido de que ella lo recordara.
—Gracias, Ale. ¿Te estás divirtiendo? ¿La comida está bien?

Ale asintió enérgicamente.
—La comida es muy buena. Max es un mesero gracioso porque se cae. Y las personas grandes son amables. Los gatos están más felices que antes porque se van a ir a casas con ventanas. Es el mejor cumpleaños del mundo, Leo.

—Aún falta lo mejor, reina del caos —le prometió Leo, señalando hacia el cielo, que empezaba a oscurecer—. En un rato abriremos los regalos. Y luego cortaremos el pastel.

A medida que se acercaba la noche, las luces LED de colores que Nia y Sofi habían colgado a lo largo de los muros cobraron vida, bañando el espacio en un resplandor cálido y festivo. Los invitados se reunieron alrededor de la mesa principal.

En el centro de la mesa descansaba la reina de la comida de toda la fiesta: un enorme pastel de chocolate de tres pisos, cubierto con un glaseado oscuro y brillante. Estaba decorado con decenas de chispas de colores anaranjado fosforescente que simulaban su Fuego del Caos. En la cima, coronando el pastel, había una perfecta figura de mazapán de Algodón usando una pequeña capa de vampiro. Las velas parpadeaban sobre el chocolate y las chispas de colores.

Todos comenzaron a cantar las mañanitas. Ale estaba de pie frente al pastel, con los ojos reflejando la luz de las velas, maravillada. Cuando la canción terminó, en medio de los aplausos, Ale cerró los ojos por un segundo, tomó aire y sopló. Las velas se apagaron limpiamente, desatando una ovación de los invitados.

—¡A cortar el pastel! —anunció el padre de Leo, buscando un cuchillo largo.

Ale, con una sonrisa pícara y sus ojos ya abiertos, llevó la mano a su espalda.
—Yo quiero cortarlo. Déjenmelo a mí.

Con un rápido movimiento, la inmensa guadaña roja y negra se materializó en sus manos. Los padres de los chicos dieron un paso atrás, sorprendidos por el enorme y amenazante ‟accesorio.”

Leo saltó al frente de inmediato, agitando las manos frenéticamente y riendo con un nerviosismo que casi le parte la voz.
—¡Jajaja! ¡Qué graciosa eres, Ale! ¡Qué gran chiste! ¡Usar tu... utilería gigante para el pastel! Muy teatral. Pero creo que usaremos un cuchillo de cocina normal. Es más higiénico, ya sabes, por el... polvo.

Ale bajó la guadaña lentamente, parpadeando.
—Era un chiste —repitió Ale, asintiendo como si lo hubiera planeado—. Soy muy graciosa. Usaremos el cuchillo pequeño de metal aburrido.

Leo soltó un suspiro de alivio tan profundo que casi apaga las velas de nuevo, mientras le pasaba el cuchillo a Ale para que hiciera el primer corte (guiando su mano para evitar que partiera la mesa por la mitad).

El pastel fue un triunfo absoluto. El chocolate era denso y húmedo, y las chispas crujían deliciosamente. Los invitados comieron en silencio durante los primeros minutos, fascinados por el sabor.
—Esto es mejor que cualquier pastel de bodas que haya probado —comentó la madre de Katy, repitiendo porción.

Tras devorar el pastel, llegó la hora de los regalos. Ale fue guiada hacia la mesa cubierta de tela roja, donde se apilaba la montaña de cajas coloridas. Se sentó en el suelo, cruzando las piernas, con un gato siamés a su lado ayudando a morder el papel de regalo y uno manchado jugaba con los listones.

Nia, cámara en mano, encuadró el rostro de Ale.
—¡Primera reacción a los regalos en tres, dos, uno, acción!

El primer paquete que Ale abrió fue el de los padres de Leo. Era un álbum de fotos con una hermosa cubierta de cuero naranja oscuro, vacío, esperando llenarse de recuerdos.
—Para tu nueva vida aquí, Ale —dijo la madre de Leo.

Ale pasó la mano por el cuero y sonrió. —Lo llenaré con las fotos que me vende Katy.

El siguiente fue el regalo de Leo. Rompió el papel rápidamente y se encontró con una inmensa caja de Legos de 5.000 piezas. Ale miró el dibujo de un castillo medieval en la portada y luego las miles de pequeñas piezas plásticas a través de la ventana de la caja.
—Bloques de colores pequeños —dijo Ale, fascinada—. Puedo construir paredes para que los gatos duerman. Y luego puedo desarmarlas. Muchas gracias, Leo.

Luego abrió el regalo conjunto de Sofi y Tony. Cuando rompió el envoltorio y encontró unos extraños aparatos negros, ladeó la cabeza. Tony se acercó, enchufó uno de los proyectores a una extensión y apagó las luces cercanas. Inmediatamente, el muro de concreto detrás de Ale se llenó de un cielo estrellado y nebulosas en movimiento, mientras una lámpara de plasma de cristal en la mesa reaccionaba al tacto, disparando rayos púrpuras hacia los dedos de Ale.

Ale tocó la esfera de plasma. Sus ojos brillaron.
—Luz que hace cosquillas. Estrellas en la pared. Es como magia, pero de la que hace Sofi. Me encanta.

Finalmente, llegó el turno del gran paquete cuadrado que se movía un poco. Ale rasgó el papel rojo y sacó un enorme Loro de Peluche. El peluche era chillón, exagerado, con plumas amarillas y azules claros, y tenía un botón en el ala.

Ale abrazó al loro, hundiendo su rostro en las plumas falsas.
—Es muy grande. Y muy colorido. Se llamará Señor Plumas —dijo Ale.

Katy, que estaba tomando fotos de cada apertura (¡Click, click, click!), gritó:
—¡Presiónale el ala izquierda, Ale!

Ale apretó el botón oculto en el ala del peluche. Un mecanismo de grabación de voz barato y distorsionado, oculto dentro del loro, reprodujo una grabación, cuya voz era inconfundiblemente la de Max. El loro abrió el pico de plástico y graznó con la voz distorsionada de Max:
«¡PREPÁRATE PARA MI LLEGADA, GUSANO! ¡EL CAOS NO SE CREA NI SE DESTRUYE, SOLO SE TRANSFORMA EN MI VOLUNTAD!»

Ale soltó una carcajada cristalina y genuina, una risa que pocas veces se le escuchaba.
—¡Dijo mi frase de villana! ¡Dijo mi frase! —celebró Ale, apretando el botón otra vez para que el loro volviera a amenazar al público.

Los invitados aplaudieron, riendo ante lo ridículo del peluche parlante. Ale miró a todos sus amigos —a Leo, Tony, Max, Sofi, Nia y Katy— y a sus respectivas familias. Sus ojos tranquilos ya no estaban a medio cerrar; estaban abiertos, llenos de vida y de agradecimiento.

—Son los mejores regalos del mundo —anunció Ale en voz alta, abrazando al loro con una mano y tocando la esfera de plasma con la otra—. Y ustedes son las mejores personas.

Nia bajó la cámara, con una sonrisa de satisfacción total.
—Y corten. Ese es un final de película, señores.

La fiesta fluía con una energía cálida y relajada. Los padres charlaban en mesas apartadas, el resto de los amigos revisaban por segunda vez los regalos, y los gatos inspeccionaban las cajas de los regalos vacías. Leo aprovechó que Ale estaba sentada a solas en el borde del gran trampolín, abrazando a su nuevo loro de peluche y mirando cómo el proyector de galaxias de Tony teñía el muro de concreto de colores violetas y azules. Se sentó a su lado, dejando que sus piernas colgaran por el borde del trampolín. La música seguía sonando, pero a un volumen más bajo.

—Oye, Ale —empezó Leo, su voz suave, cargada de una sinceridad que rara vez dejaba ver bajo su capa de estrés protector.

Ale giró la cabeza. Su corona flotante tintineó suavemente. —¿Sí, Leo?

—Creo que me falta preguntarte una cosa... o más bien me faltaba decirte algo desde la primera vez que te vi. —Leo se frotó las manos sobre las rodillas, mirando hacia las luces de la fiesta—. Estaba pensando... ya han pasado cinco años. Cinco años desde que te encontramos. Desde que mi vida se volvió... bueno, una locura constante.

Ale parpadeó, escuchando atentamente.

—Han sido cinco años de esconder explosiones, de inventar excusas para brazos elásticos y de huir de ferias y terrenos baldíos —continuó Leo, soltando una pequeña risa cansada pero genuina—. Y aunque me pasé casi toda esta semana al borde de un colapso nervioso... quería decirte que conocerte fue de las mejores cosas que me ha pasado. A mí, y a los demás. Nia no sería la misma sin tus locuras para grabar, Sofi no tendría anomalías que estudiar, y Max... bueno, Max no tendría a alguien que le siga la corriente. Y yo... no tendría a la mejor amiga del mundo. Te agradezco por haberte quedado con nosotros, Ale.

Ale no sonrió de inmediato. Ladeó la cabeza, procesando las palabras de Leo.

—A veces me pregunto... —Leo dudó un segundo, mirándola a los ojos—. ¿Tú crees que el grupo seguiría siendo el mismo si tú no estuvieras aquí? Digo, antes éramos normales. Demasiado normales.

La respuesta de Ale fue instantánea. No hubo duda en su tono suave y calmado.
—No. Ustedes no serían los mismos. —Ale apretó un poco al loro de peluche contra su pecho—. Están mucho mejor conmigo. Es fácil verlo cuando estamos juntos. Nia se ríe más fuerte. Tony no se aburre. Katy tiene cajas con dinero. Sofi anota más rápido en su libreta. Y tú, Leo... tú corres más rápido.

Leo se rió a carcajadas ante la brutal y literal honestidad de la chica. Era cierto. Ella los había obligado a salir de la monotonía, a vivir al límite, a ser mejores versiones (y más rápidas) de sí mismos.

—Tienes razón, estrella del caos. Estamos mucho mejor contigo —Leo le devolvió la sonrisa, sintiendo una paz absoluta—. Entonces, las cosas deben ser así. Solo tienes que seguir siendo tú. Que Ale sea simplemente Ale.

Ale sonrió, una sonrisa brillante y pura, y apoyó su cabeza en el hombro de Leo por un segundo.

En ese momento de perfección emocional, el universo (o el subidón de serotonina de Ale) decidió que ya había habido demasiada tranquilidad. A unos cinco metros de ellos, Max estaba intentando hacer malabares con tres trozos de pizza (a petición de Nia), resbaló espectacularmente con una servilleta. Cayó de espaldas, lanzando las porciones de pizza volando por los aires directamente hacia la mesa de las bebidas donde estaba la madre de Katy.

Ale, que acababa de levantar la cabeza del hombro de Leo, vio el accidente en cámara lenta. Su instinto de ‟ayudar a sus amigos” se activó. Y olvidando por completo las quinientas advertencias de Leo sobre mantener la magia en secreto frente a los invitados normales, Ale reaccionó siendo simplemente ella.

Sin levantarse del trampolín, Ale levantó una mano hacia la mesa de bebidas. Su brazo se estiró con un ¡ZIIIIP! sonoro y evidente. La manga naranja se alargó ocho metros en un parpadeo, cruzando por encima de la cabeza del padre de Leo y de Max. Su mano atrapó los tres trozos de pizza en el aire, a centímetros de la cara de la madre de Katy, y en el mismo movimiento fluido, regresó a su hombro con un ¡pop!. Al mismo tiempo, para evitar que Max se golpeara la cabeza contra el suelo de tierra, Ale usó su telekinesis. Max se detuvo a un palmo del suelo, flotando boca arriba en el aire, sostenido por una fuerza invisible. Ale, aún sentada junto a Leo, sostenía la pizza en una mano y a su amigo en la otra (mentalmente), con su habitual sonrisa pacífica.

—Pizzas a salvo —anunció Ale en la calma repentina—. Y nuestro amigo Max no se rompió la cabeza.

El silencio cayó sobre el terreno baldío como una losa de plomo. La música seguía sonando en los parlantes, pero nadie se movía. Los padres de los chicos, los invitados, el señor Noe, e incluso los gatos, todos miraban boquiabiertos el brazo de Ale (que se acababa de encoger de vuelta a la normalidad) y a Max que seguía flotando.

El padre de Leo, que tenía una botella de refresco a medio abrir, fue el primero en hablar, con la voz temblando ligeramente.
—Leo... hijo... ¿acabo de ver a tu amiga estirar su brazo a través del patio y hacer levitar a tu amigo?

Leo cerró los ojos con fuerza. Inhaló profundamente. Exhaló. Miró a Ale, que le devolvía la mirada con esa inocencia letal. ‟Que Ale sea solo Ale”, había dicho él mismo hace diez segundos. Vaya momento para aplicarlo. Leo abrió los ojos, miró a su padre, luego a todo el grupo de amigos que estaban igual de petrificados, y forzó la sonrisa más grande y falsa que pudo encontrar en su repertorio.

El resto de los amigos se quedaron paralizados por el momento. El papá de Leo miraba todo con los ojos desorbitados, con la botella de refresco a medio abrir todavía en su mano. Los demás adultos compartían la misma expresión de asombro y desconcierto. El silencio en el terreno era intenso y casi incomodo, roto solo por el lejano sonido del tráfico y el ronroneo de los gatos, quienes olvidaron a la tensión a los pocos segundos. Ajena a la gravedad de la situación, Ale seguía sosteniendo a Max y la pizza.

—¿Leo? —repitió su padre, su voz temblando ligeramente—. ¿Qué... qué es ella?

Leo cerró los ojos y respiró hondo. Era el momento. No más mentiras, no más excusas ingeniosas de Tony. La verdad había salido a la luz, de la forma más caótica posible. Abrió los ojos y miró a sus amigos, que asintieron en silencio, dándole su apoyo.

—Mamá, papá... a todos... —empezó Leo, su voz temblando un poco al principio, pero cobrando fuerza a medida que hablaba—. Esta es la verdadera Ale. Y sí... tiene poderes.

Como si ese fuera el momento de presentarse, Ale bajó a Max al suelo y volvió a estirar uno de sus brazos mientras levantaba el otro y, con un movimiento elegante, hizo levitar una pequeña llamarada de fuego, iluminando su rostro con un brillo mágico y pacífico.

—No es peligrosa —se apresuró a añadir Leo, al ver la reacción de asombro en los rostros de los adultos—. Bueno, a veces... pero nunca con intención de lastimar a nadie. Solo es... Ale.

Tony dio un paso al frente, asumiendo su rol de diplomático.
—Señores, sé que esto es mucho para asimilar. Pero les aseguro que hemos pasado los últimos meses aprendiendo a vivir con ella. Nos ha enseñado a ver el mundo de una forma... diferente.

Nia asintió con entusiasmo, levantando su cámara.
—¡Es la mejor actriz y modelo que un cineasta podría pedir! Su caos es... inspirador.

Sofi se ajustó los lentes.
—Y científicamente fascinante. Su capacidad para manipular las leyes de la física desafía toda lógica conocida.

Katy sacó una de sus fotos y se la mostró a sus padres.
—Además, es una gran modelo para nuestra línea de productos. ¡Miren qué bien se ve con los gatitos!

Max, con su sonrisa habitual, se acercó a Ale y le dio una palmada en el hombro.
—Y es la mejor amiga que alguien podría tener. ¡Incluso si a veces hace explotar cosas!

Los adultos, que al parecer intentaban procesar toda la información mientras escuchaban, cambiaron sus expresiones de asombro a comprensión, para la suerte de los chicos.

El padre de Leo se acercó a Ale, mirándola con curiosidad y respeto.
—Así que... ¿tienes magia?

Ale sonrió, su corona flotando con un brillo tenue.
—Sí. Y me gusta hacer cosas bonitas con ella.

—¿Y puedes estirar tu cuerpo como tú quieras? —siguió la madre de Max todavía asombrada.

—Sip, es de las cosas que más me gusta hacer, y por las que me conocen —Ale seguía sonriendo mientras estiraba su cuello y torso para demostrarlo.

—¿Ya has estado con nuestros hijos por tantos años sin que ellos hayan salido heridos? —añadió el padre de Sofi mientras veía que Tony estaba por decir algo pero es detenido por Leo.

—¡Por supuesto que sí! —concluyó Ale al contraer su cuerpo mientras todos observaban—. Ellos me cuidan a mí, y yo los cuido a ellos, son mis verdaderos amigos.

Las expresiones de los adultos se hacían más evidentes, poco a poco comenzaban a entender a Ale y su extraña naturaleza, así como también estaban entendiendo más el por qué a sus hijos les caía tan bien ella. Los chicos notaban que poco a poco comenzaban a sonreírle de verdad a Ale, sin importar que tenga poderes capaces de destruir toda la cuidad si se aburría. Ya entendían bien por qué era una buena amiga para ellos, y lo podrían ser para los adultos también.

La madre de Leo se acercó, con lágrimas en los ojos, y abrazó a Ale con ternura.
—Oh, cariño. Hemos estado tan ciegos. No nos dimos cuenta de lo especial que eres. Tengas poderes o no, te seguimos queriendo.

Los demás padres se unieron a las felicitaciones, expresando su alegría de que sus hijos tuvieran a una amiga tan extraordinaria. La tensión se disipó, reemplazada por un ambiente de aceptación y celebración.

—Realmente sigues siendo una buena amiga, Ale —añadió la madre de Nia—. incluso con eso, eres alguien maravillosa.

—Esos poderes te quedan como anillo al dedo, y me encantan —mencionó el padre de Max después.

—Tienes todos mis respetos, Ale —agregó el señor Noe—. Me encantaría seguir viendo cómo manejas ese fuego, lejos de mi mercancía.

—Queremos que sigas con nosotros por más tiempo —concluyó la madre de Sofi—. De verdad queremos saber más sobre ti cuando estés con nosotros.

Esas palabras resonaron en Ale como verdaderos agradecimientos por estar al lado de sus amigos en todos estos años, y cada palabra la ponía más contenta que antes. La emoción hizo que repentinamente estirara un brazo y provocara una explosión un poco lejos del terreno. Esa explosión fue lo de menos para todos, ya todos sabían que era capaz de hacer eso y otras cosas más, y se demostró con los adultos riéndose por lo ocurrido.

Lo que quedaba de la noche transcurrió con un ambiente de diversión, conversaciones entre todos, y un enorme alivio por parte de los chicos sabiendo que ahora sus padres y el señor Noe conocen la verdad. Ale, ya sin necesidad de ocultar sus poderes, se divirtió haciendo pequeñas demostraciones mágicas para los invitados. Hizo levitar los globos, estiró brazos, piernas y cuello para el asombro de los adultos, creó figuras de fuego en el aire y hasta ayudó a Max y Nia a hacer malabares con varias pelotas a la vez. La música sonaba más fuerte, las risas se multiplicaban, y el terreno baldío se llenó de una energía mágica y contagiosa.

Cuando la noche llegó a su fin, y los invitados comenzaron a despedirse, Leo se acercó a Ale.

—Ha sido el mejor cumpleaños, Ale —le dijo Leo, con una sonrisa sincera.

Ale asintió, sus ojos brillando con felicidad.
—Sí, Leo. Ha sido el mejor cumpleaños. Porque ustedes estaban aquí, y todos me aceptaron tal y como soy. Eso es lo que me hace feliz.

El grupo de amigos se despidió, prometiendo reunirse pronto para nuevas aventuras. Sabían que, con Ale en sus vidas, la normalidad era cosa del pasado, pero no la cambiarían por nada del mundo. Porque en medio del caos, habían encontrado una amistad verdadera y mágica.

Al otro día, el grupo regresó al terreno para la inevitable tarea de limpiar el escenario de ayer. El solo acababa de salir y la luz dejaba ver el rastro que había dejado la fiesta: vasos de plástico, platos de unicel, restos de confeti, globos desinflados y manchas de glaseado de chocolate.

Sofi venía enumerando tareas con su tono habitual.
—La limpieza debe ser sistemática. Además, la población felina en el laboratorio ha alcanzado un número crítico. Debemos ordenar mejor el cuarto de los gatos; la distribución de cajas de arena actuales es estadísticamente ineficiente para 33 especímenes.

Katy, que venía cargando una escoba y una bolsa de basura gigante, suspiró, pero con una sonrisa en el rostro.
—¡Ay, pero qué gran noche fue! Mis fotos se van a vender como pan caliente. ¿Vieron la cara del señor Noe cuando Algodón se robó uno de sus pedazos de pizza? Épico.

Llegaron a la puerta de metal del terreno y entraron. Se detuvieron en seco. En medio del desorden, sentada con las piernas sobre la hierba seca, estaba Ale. No estaba usando su guadaña, ni haciendo levitar nada. Estaba absorta jugando con un viejo y enorme reloj despertador de doble campana (que nadie sabía de dónde había salido), dándole golpecitos a las manecillas con un dedo. Al escuchar los pasos, Ale levantó la vista. Su sonrisa tranquila iluminó su rostro.

—Hola a todos —dijo, poniéndose de pie de un salto, dejando el reloj en el suelo—. Ahora las cosas serán mejores. Los papás de Leo y los papás de ustedes ya saben la verdad. Vieron el Fuego del Caos y no salieron corriendo.

Leo se frotó la nuca, recordando la larga y exhaustiva charla explicativa llena de verdades que tuvieron que darles a los adultos después del pequeño accidente de anoche con Max.

—Sí, Ale... lo saben. Más o menos —dijo Leo, acercándose con una sonrisa cansada pero afectuosa—. Pero eso no significa que podamos relajarnos. Todavía tienes que aprender mucho sobre cómo ser alguien... bueno, alguien "normal" en este mundo. No puedes ir haciendo estallar cosas cada vez que te emociones.

Ale asintió solemnemente.
—Lo prometo. Seré muy normal. Solo haré explosiones chiquitas cuando nadie mire. O cuando sea otro cumpleaños.

Justo cuando terminó de hablar, el viejo reloj despertador en el suelo, que tampoco sabían cómo había sido programado, empezó a sonar. El ensordecedor tintineo de las campanillas metálicas llenó el terreno, haciendo eco contra los muros de concreto.

Tony se echó a reír, un sonido cálido y sincero, mientras el grupo entero negaba con la cabeza ante lo absurdo de la escena.

—Bueno —dijo Tony, mirando a la chica de la guadaña y los colores brillantes—. Al menos, seguimos teniendo a una amiga tan divertida. Y eso, con o sin explosiones, sigue siendo lo mejor para todos.

Ale sonrió, y con un leve movimiento de su dedo, el reloj dejó de sonar. El caos, por ahora, estaba en paz.

The End

martes, 11 de agosto de 2026

The Alejany mod

A inicios del 2025 les había contado que tenía planes para contar algunas cosas que había encontrado en Garry's Mod, pero nunca lo hice en ese año por falta de tiempo y otros compromisos que aparecieron de repente. Sin embargo, recientemente he estado pensando si debía hacer esto en algún momento, y justamente encontré una buena razón para hacerlo.

De todos los mods que tengo en mi colección, supe exactamente cuál era el adecuado para empezar a hablar de todas las cosas que tiene este juego tan adictivo para alguien con una imaginación tan amplia. Para ser el primer artículo basado en este juego, me pareció una buena opción haberlo elegido como el tema del momento.

《🎮🔭≪❈🍀💎❉ ╤╤╤╤ ✿ ╤╤╤╤ ❉💎🍀❈≫🔭🎮》

Hace unos días Ale había publicado una imagen que formaba parte de las novedades que sacó allá por junio de este año. De seguro ya habrán visto la imagen en sitios como Twitter o Deviantart. El punto es que poco después sacó esta versión de fondo transparente y las manos vacías para que así pudiéramos colocar lo que se nos ocurra.

Es aquí cuando aparece mi amigo Spider1pac, quien hizo la versión de la imagen que ven en pantalla. Para ese entonces creí que solo se trataba de un chiste más de esta variante, hasta que días después avisó que estaba trabajando en un mod para este juego.

Como buena jugadora de este sandbox le pregunté si mostraría algo de lo que estaba trabajando, y así pasó días después. Realmente me impresionó que el progreso de la creación del mod fuera tan lento pero seguro. Aunque bueno, a los primeros días hubo algunos problemas que entorpecieron las primeras experiencias con el mod, y lo pude comprobar al ser parte de los beta-testers. Ya después de unos cuantos arreglos, el mod quedó finalmente listo para jugar.

A decir verdad, creo que se me hizo algo interesante tener que estar al tanto de un mod acerca de algo que ha hecho Ale, y más porque ha mostrado el cómo se trabaja en algo como lo es un Nextbot. Por cosas como esta que llego a estar al tanto de todo.

Y bueno, ya ustedes se estarán preguntado cómo fue mi experiencia con el mod. Siéndoles honesta, fue algo que ya me esperaba que pasara sabiendo cómo funcionan este tipo de cosas y para qué las usan los jugadores.
Miren, no soy de jugar con Nextbots cuando tengo la oportunidad, de hecho, desde la primera vez que jugué al Gmod nunca toqué los Nextbots porque creí que no le vería el chiste a estar corriendo mientras una imagen estática te persigue y te mata con un simple toque.

Pese a esto, estuve pensando si debía meter uno sabiendo que tengo mapas grandes y compatibles con los Nextbots. Fue una decisión que parecía no tener fin, hasta que pasó lo que les conté de mi amigo, y ya saben, ahí definitivamente metí un Nextbot. Aunque bueno, Ale fue la segunda. Spider ya había hecho otro usando a Stella, su OC. Ya lo había probado también con un buen resultado, pero de eso lo hablaré otro día.

Y bueno, ¿cómo es la experiencia jugando con Ale? Para empezar, tengo que aclarar que la imagen que están viendo del Nextbot es un peluche de ella hecho con IA. Se ve chistosa. Las primeras veces que usé el mod (fuera de probarla para buscar errores) fueron cuando quería hacer otra cosa además de hacer boludeces con los Ragdolls y los NPCs.

He dicho que recurrí a mapas grandes para probar el mod, aunque una muy pequeña parte son compatibles con los Nextbots. Por ejemplo, en el mapa que ven en la imagen de arriba (gm_viridis) fue donde probé el mod por primera vez junto a otras cosas, y la verdad es que fue una experiencia bastante divertida. Los primeros ruidos que soltaba Ale al moverse y al tocarte eran adecuados para ella, aunque posteriormente serían cambiados por otros con las actualizaciones.

Ya que mencioné ese mapa, debo mencionar que se ha vuelto en uno bueno para probar los dos Nextbots que tengo, y el de Ale es un claro ejemplo de todas esas demostraciones.

Me sigue dando risa que tenga ruidos de juguete chillón cuando salta.
Gm_suburb_construct_v1 (la imagen que ven ahora) es también otro mapa que suelo elegir primero para probar el Nextbot. La diferencia está en que aquí me suelo divertir más con dejar que me atrape y me persiga, lo típico. En la imagen pueden ver el patio de juegos que incluye el mapa, y elegí ese sitio para tomarle foto al peluche porque, bueno, a Ale le gustan los juegos, y las atrapadas es de sus favoritos.

Visitar los suburbios es una de mis cosas favoritas cuando encuentro mapas que esté ambientados en ciudades como esa, y estar correteando por un Nextbot está entre las otras cosas que suelo hacer cuando ya exploré todos los rincones del mapa. Apenas hace unos días me di cuenta de que es capaz de tirar todas las cosas que estén en su camino, sin importar que las haya soldado en el suelo y todo, realmente me encanta que los Nextbots hagan eso.

Resulta también chistoso que los ruidos que suelta al haberte tocado van desde un sonido dramático que a veces suena en otros medios, algunos gestos que casi no suelo escuchar bien, hasta un grito que es casi un jumpscare. Digo casi porque a mí no me pegó el susto por lo bajo que suena, de hecho, me da risa cuando me toca ese grito.

Todo esto deja ver que las actualizaciones dejaron algo mejor de lo esperado a este mod, y eso se hace nota a medida que uno se va divirtiendo con todas las cosas que se pueden hacer con el Nextbot.

El resto de todos los mapas que tengo no son compatibles con el Nextbot, es decir que no se moverá cuando lo haga aparecer, solo saltará. Eso no sería tanto problema para mí, digo, aproveché eso para sacar unas cuantas capturas y compartirlas en algunos lados. Aunque eso sí, le quita un poco lo divertido al mod cuando eso pasa.

Pero dejando eso a un lado, todo lo que se ha mostrado a lo largo de todas las veces que he jugado con el Nextbot han sido algo que terminaron por darme cuenta de que este tipo de mods tienen su encanto; en pocas palabras, ya entendí por qué a la gente le gusta jugar a las atrapadas con los Nextbots, incluso si llegan a usar vehículos para que vayan más rápidos.
Gm_construct_extended_bunker, que es el mapa de la captura, es de esos donde el Nextbot no se moverá al agregarlo.

Como conclusión, este Nextbot es uno de los más divertidos que he probado, y no solo porque trae al juego a uno de los personajes que creó Ale, sino porque todo lo que identifica a un Nextbot está perfeccionado a su modo, un verdadero juguete chillón resultó ser Ale aquí.

Para ser de los primeros Nextbots que he puesto al juego, creo que fue una buena decisión haber sido de los primeros jugadores en probar ese mod. A este punto les puedo asegurar que cada vez que empiezo una partida pongo el Nextbot solo para reírme un rato por los ruidos que saca, y eso le suma puntos.

Estuvo por un tiempo como un mod privado en la Workshop del juego hasta que recientemente está rondando por ahí en la Workshop por si algún curioso desea probarlo.

Si les gustó el mod no duden en agradecer a mi amigo por el buen trabajo que ha hecho. Ya verán que tarde o temprano sacará cosas más interesantes relacionadas con este juego tan adictivo y creativo.

⟪🌺🍇˗ˋˏ ♡ ˎˊ˗🍀🔷«❉||• •||❉»🔷🍀˗ˋˏ ♡ ˎˊ˗🍇🌺⟫


Bien amigos, eso ha sido todo por hoy. No fue un artículo tan largo ni tan corto, digo, no se podía profundizar demasiado en algo tan simple como lo es un mod para el Gmod. Tengan por seguro de que estaré subiendo más cosas relacionadas a este juego por todo lo que tiene para ofrecer además de los Nextbots.

Un saludo a mi amigo Spider1pac, quien fue el que realizó este mod. Realmente ha hecho un buen trabajo al estar metido también con los mods de este juego.

Como fue algo mediano tardé menos de lo que tenía previsto desde que comencé a trabajar en este mod. Como sea, ya veré que saldrá primero como siguiente artículo, si cuento con el tiempo suficiente para terminarlo. Estaré trabajando en una historia especial y en otra cosa en lo que queda del mes.

Así pues, espero y tengan un buen día, persigan mods con vehículos, no le pongan físicas a los objetos, pongan vehículos a sus partidas de Gmod, y yo me despido. Se me cuidan, gente.

Recuerden que pueden comentar y dar su opinión de este articulo para continuar con cosas interesantes como esta, también puedes compartir tus ideas en los comentarios, cualquier sugerencia será aceptada de mi parte.

Si quieres mandar tu idea al blog puedes hacerlo en mis redes sociales para darle una revisada y confirmar su aceptación, se dará el crédito al autor.

De antemano les agradezco por sus vistas en el Blog.

lunes, 10 de agosto de 2026

Para atrapar a un Nui Rama | Por: Khzickhack

El pequeño jardín de flores que tenía Hafu se había vuelto el escenario de un problema tan complejo como extrañamente ridículo. Un Nui Rama había llegado de repente y se quedó en medio de las flores desde hace una hora, Hafu asumió que estaba limpiándose las alas o algo por el estilo, por lo que no le tomó importancia al principio.

Pasó más de una hora y Hafu notó que el Nui Rama no se iba y creyó que estaba por quedarse en su jardín, cosa que no podía permitir y se puso manos a la obra. Lo primero que hizo fue tratar de expulsarlo usando la típica técnica de lanzarle agua con la manguera del jardín, y si bien funcionó a los primeros minutos el Nui Rama no tardó en reaccionar de forma hostil contra el Matoran, que tuvo que refugiarse hasta que se calamara.
Así fue exactamente por todo el día, todos los intentos de sacar al Rahi fueron en vano. Incluso por las noches tuvo problemas para estar al tanto de lo que hacía. Fuera de que el ruido de las alas era tan molesto, temía que pudiera entrar a su refugio y lo atacara, cosa que era poco probable por la entrada tan pequeña.

Lo primero que pensó fue que el Nui Rama se encontraba ‟polinizando” las flores de su jardín, aunque no entendía exactamente por qué seguía estando ahí si ya había acabado con todo, a menos que se haya hecho una especie de panal donde pudiera hacer algo, y precisamente eso preocupaba a Hafu. No tenía la mínima idea de por qué decidió quedarse con él en primer lugar.

Después de muchos intentos fallidos por querer expulsar al Rahi, terminó por pensar en otras ideas para aprovechar a su nuevo inquilino. Para eso tuvo que llamar a otro Matoran que pudiera ayudarlo con unas cuantas cosillas, y que mejor que haber traído a Onepu para solicitar apoyo (de lo contrario hubiera llamado a Kopeke).
Ya después de unos cuantos días, ambos Matoran estuvieron pensando en que lo mejor sería aprovechar lo que sea que esté haciendo para el beneficio de ellos pese a la reacción que tendría el Nui Rama. La imagen que ven arriba fue tomada antes de que Hafu cometiera el error de subirse encima del bicho y tratara de montarlo, gran parte de su jardín quedó hecho un desorden por lo ocurrido.

Si bien Hafu había rechazado la idea de intentar sacar al Nui Rama, hubo momentos en los que quiso retomar esa idea junto a Onepu, los resultados no fueron los esperados, tal como el que he mencionado. Hicieron de todo para sacarlo, usaron cuerdas, la manguera otra vez, engañarlo con otras flores, pero nada. Fue ahí cuando decidieron no volver a intentarlo.

Con el paso de los días notaron que el Nui Rama se había acostumbrado a estar en el jardín de Hafu, pero había una diferencia notable que confirmó las sospechas de Onepu: de alguna manera, el Rahi logró crear miel por cuenta propia.

Fue un poco difícil para los dos entender bien todo lo que sucedía, pero tenían en mente de que, en caso de dicha miel pudiera a servir para algo, lo venderían para así sacar algo de provecho con el inquilino. El problema era que el panal que había hecho estaba a tan altura que debían usar un equipo de seguridad para hacer el trabajo, sin contar que el Nui Rama actuaba de forma hostil con tan solo acercarse a una rama.

Con tantos intentos fallidos, tuvieron que llamar a unos cuantos Matoran del aire para que hicieran el trabajo sucio mientras ellos preparaban lo necesario tales como frascos, cajas de madera, platos, y un atomizador con agua jabonosa. Los Matoran verdes tuvieron pequeñas dificultades para realizar todo lo pedido ya que era difícil hacer a un lado al Rahi con las cosas que tenían para ahuyentarlo mientras recogían la miel, ni el agua ni una rama quemándose eran suficientes, por lo que tuvieron que recurrir otra vez a las cuerdas.

Eso no fue tanto problema para los Le-Matoran, al estar acostumbrados a lidiar con Rahis que vuelan se las arreglaron para someter al Nui Rama mientras el resto seguía con el trabajo de sacar la miel, algo que resultó ser más tardado de lo que se tenía previsto. Y si preguntan, no hubo presupuesto para traer a un Toa que se encargara del Rahi.
El resultado fue más que satisfactorio para todos. Quitando las dificultades, la recompensa fue algo que agradó a los Matoran por el sabor tan particular de esta miel: de consistencia firme, con un sabor dulce y ligeramente agrio, agridulce en pocas palabras. Es lo que uno esperaría de un Rahi que nunca había hecho esto y que alguien lo ve por primera vez.

A modo de agradecimiento, los dos Matoran le dieron unos cuantos frascos para que pudieran disfrutar de tan preciado material culinario, aunque para ellos esto era casi descortés por tanto esfuerzo que hicieron, esperaban un mejor premio.

La miel restante la utilizaron para cualquier cosa que tuvieran en mente. Vendieron una gran cantidad de esto a otros seres para ver que opinaban y los resultados fueron variados, a algunos les fascinó y a otros les repudió, estas opiniones fueron la base para un negocio tan curioso. En muchos lugares se vendieron de forma tan acelerada y en otros nadie prestó atención, incluso si decían que lo obtuvieron atrapando a un Rahi volador, eso era lo que atraía a todos casi de inmediato.

Por si fuera poco, las ganancias fueron todo un logro al haber aprovechado tal cosa inusual que pareció en el jardín de Hafu, quien se había quedado con gran parte de lo obtenido con las ventas. Consiguieron una buena cantidad de plata luego de vender esta miel en un mercado de mala muerte en Pepetongo.

Con el tiempo las ventas se hicieron cada vez más moderadas. Algunos sí se llevaban una buena cantidad, otros ni se acercaban a ver, pero el punto es que todo esto pasó hasta que se acabó el recurso. Algunos sí se sintieron mal por esto, y a otros no les pareció para tanto, aunque muchos coincidían en que todo esto fue algo que nadie esperaba por parte de dos Matoran.

¿Quién iba a pensar que Hafu y Onepu harían un pequeño negocio con un Rahi que se puso de inquilino en el jardín? Con respecto al Nui Rama, pasó a ser la mascota del Matoran de roca al haberse adaptado a todo lo que ha hecho desde que llegó, aunque todavía no se acostumbra a tenerlo tan cerca de él.

Para un momento como el que tuvieron los dos, es algo que se debe admirar por las ideas que tuvieron al final del día y el resultado que hubo al vender miel de Rahi, que es algo que no se ve en todos los días. Y no, no le estoy quitando el crédito a los Matoran de aire que ayudaron a los dos, ellos también fueron de gran ayuda para todo lo que ocurrió. En fin, fue un tiempo tan agitado que terminó con un buen resultado.



El Post del Momento

Louisa Khovanski - Un buen hallazgo en el momento más particular posible

En estos días mi algoritmo de Pinterest se ha estado llenando de mujeres con una apariencia thicc y embarazadas. No me estoy quejando, de he...

Lo Más Visto