El Dossier

Por fin, el banner del blog dejó de ser una pequeñez que no dejaba ver bien el inicio del blog. Ahora sí tiene el tamaño adecuado para encajar con todo lo que tiene el blog para ofrecer. No pienso tocar el banner hasta octubre, aunque tenga que cambiar todo el fondo del blog otra vez.
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domingo, 10 de agosto de 2025

Unas estatuas de los Toa Mata en el parque

10 de agosto - Aniversario de los héroes olvidados

El parque central nunca había estado tan lleno de colores inusuales. Sobre el pasto corto, en un claro entre bancos y árboles viejos, seis figuras metálicas se alzaban con gesto orgulloso, como si recién hubieran descendido de una leyenda viva: un guerrero rojo con una espada de fuego; una centinela azul, firme y ágil como los ríos; un sabio blanco que parecía hecho de un hielo eterno; un guardián verde listo para saltar; un coloso negro que inspiraba respeto, y una figura marrón, energética y confiada.

Eran unas estatuas que fueron la gran sensación del parque por este día que podría ser uno como cualquier otro, pero para los fans significaba otra cosa. Eso era lo que trataba de decir el letrero junto a ellas:

‟Exposición temporal: Toa Mata - Los héroes de una generación.
En honor al aniversario de Bionicle, 10 de agosto.”
Nadie las tocaba. No por miedo, sino por respeto.

Un niño de apenas unos siete años y que no sabía qué era un “Bionicle”. Ni le importaba. Se detuvo porque la figura azul tenía unos ganchos enormes y una máscara que era bastante similar a la que suelen llevar los buceadores.

¿Es un pez robot? - preguntó en voz alta, sin que nadie respondiera. Se acercó a un banco frente a las estatuas y se subió con cuidado. Desde ahí, imaginó que esa figura vivía en el fondo del mar y rescataba criaturas pequeñas. Decidió llamarla Capitana Ola. Su mamá lo llamó para irse, pero él prometió volver al día siguiente con crayones. Tenía que dibujarla.

Un coleccionista adulto había guardado sus figuras hace años, cuidadosamente selladas en bolsas individuales, cada una con su máscara, su arma original, sus piezas extra. Pensó que nunca volvería a verlos, no así. Se quedó de pie, sin sentarse. Miró a Tahu, el Toa de fuego, con un nudo en el pecho. Recordó cómo pasaba horas reconstruyéndolo cuando se desarmaba, cómo su padre, que no entendía nada de juguetes, le ayudaba en silencio, con una linterna entre los dientes. Ahora, con más canas que tiempo libre, Martín solo murmuró:
Gracias por todo lo que me diste. Gracias por seguir aquí.

Una chica que pasaba por ahí solo venía a leer al parque. No sabía nada de figuras de acción. Pero algo en las estatuas la hacía detenerse cada tarde. Había algo elegante en su postura, algo que no parecía infantil ni comercial. Eran personajes que parecían tener una historia.

Una tarde, escuchó a dos chicos hablar emocionados:
—Este es Pohatu, el Toa de la piedra.
—¡Y este es Lewa! Era como el más rebelde.

No dijo nada. Solo escuchó. Esa noche, por curiosidad, buscó ‟Bionicle historia” en su teléfono. Y no supo por qué, pero se sintió parte de algo que había ocurrido mientras ella no miraba.

Un adolescente fanático llevaba puesta una camiseta con el logo de los Toa Nuva. Apenas supo de la exposición, fue directo al parque. Sacó fotos desde todos los ángulos. Una señora le preguntó si eran ‟del Fortnite” y él rio. Subió una foto con los seis juntos. En la descripción escribió:

‟Crecí con ellos. No me enseñaron a pelear ni a sentirme querido conmigo mismo... me enseñaron a seguir de pie.”

Horas después, esa publicación tendría más de mil corazones. Alguien comentó:
‟Yo también los veía como mis guardianes.”
El chico sonrió. No estaba solo.

Todos los días a las cinco de la tarde, una anciana caminaba con su bastón, siguiendo siempre la misma ruta. Cuando las figuras aparecieron, pensó que eran ‟muy modernos.” Pero al pasar junto a ellas por cuarta vez, se detuvo.

Hay algo noble en ustedes. —les dijo al aire— Como si vigilaran este lugar.

Se sentó en la banca más cercana. —Yo también fui guardiana, ¿saben? —les confesó con una sonrisa triste. —De mi familia. De mis hermanos. Y hasta de un marido que era un viejo terco.

No esperaba respuesta. Pero al mirar al Toa blanco, con su máscara inexpresiva, sintió que la comprendía.

No muy lejos de los Toa, bajo una carpa azul verdoso apenas levantada, se apilaban cajas de cartón marcadas con etiquetas descoloridas. Algunas tenían polvo, otras aún conservaban pegatinas viejas con precios en moneda antigua. Junto a ellas, como vigilantes de otro tiempo, había dos pequeñas figuras con miradas brillantes.

Uno rojo y amarillo, de ojos firmes y postura orgullosa, se mantenía en lo alto de una torre improvisada de cajas. A su lado, uno azul de aire sereno parecía más interesado en el suelo que en las alturas. Eran dos Matoran. Algunos visitantes los reconocían. Otros, simplemente los miraban como parte de una decoración curiosa.
El niño curioso volvió al parque, con sus crayones en mano. Pero esta vez, antes de correr hacia ‟la Capitana Ola”, se detuvo ante las figuras pequeñas.

¿Y ustedes quiénes son? —susurró. No hubo respuesta, claro. Pero algo en su mente empezó a inventar. —Tú eres el que hace los planes —le dijo al Matoran azul—, y tú, el que se mete en problemas —añadió mirando al rojo. Se sentó a dibujar en el suelo, convencido de que esos dos también eran parte de la aventura submarina.

Uno de los encargados del pequeño evento se quedó viendo sutilmente lo que hacía el niño. No cobraba entrada ni vendía nada. Solo estaba ahí para compartir. Tenía casi cuarenta años, pero hablaba de Bionicle como si todavía tuviera doce.

Estos son los Matoran —le explicaba a una madre joven con su hijo—. Eran los aldeanos, los que mantenían todo en marcha mientras los Toa luchaban. ―Le brillaban los ojos. —Muchos los olvidan, pero sin ellos, no había historia.

Cuidaba las figuras con más atención que a su propio almuerzo. De vez en cuando, las limpiaba con un pincel suave. No por polvo, sino por respeto.

El adolescente fanático no se esperaba la carpa. Creyó que solo estaban los Toa. Al ver los Matoran, contuvo un grito de emoción.

¡Maku y Takua! —susurró como quien ve a viejos amigos.

Tomó fotos, claro. Pero esta vez, no las compartió de inmediato. Solo se quedó un rato mirándolos, sintiendo cómo una parte de su memoria, quizás más frágil y más humana que los héroes de aquella leyenda despertaba.

Un año antes, en una ciudad distinta, lejos del verde intenso del parque actual, sucedió algo parecido.

Nadie lo había anunciado con demasiado bombo y platillo. Solo algunos carteles viejos, un pequeño foro de fans, y una publicación perdida en redes. Pero los que sabían supieron. Y los que no sabían se enteraron al pasar.

En el centro de un prado perfectamente podado, los seis Toa aparecieron. No como hologramas ni como versiones modernas, sino con sus formas originales, tal como salieron por primera vez de los frascos Toa en 2001. Rígidos, sencillos, vibrantes.
Un muchacho pasaba por ahí camino a casa. Llevaba una mochila con libros de universidad y auriculares que bloqueaban al mundo. Pero al verlos alineados como soldados listos para un desfile se detuvo.

Kopaka, Lewa, Onua, Tahu, Pohatu, Gali.

Se quedó quieto. Sintió que volvía a tener ocho años. Recordó el sonido de las piezas al separarse, la emoción al armarlos por primera vez, y el olor plástico que tenía su cuarto por aquel entonces. Se sentó en el pasto, pero no dijo nada. Solo los miró.

Una niña que pasaba por ahí con su padre se detuvo al ver las estatuas de los Toa, volteó a ver a su padre y preguntó:

¿Papá, quiénes son estos héroes?

Son de una historia que parecía imposible, pero que se sentía real.

¿Y todavía viven?

El padre sonrió.

De cierta forma, sí. Mientras alguien los recuerde.

Un anciano que llevaba un bastón curvo fue al parque solo por costumbre. Ya no leía bien los carteles. No conocía a esos personajes. Pero les encontró algo familiar. Eran figuras de otro tiempo, pero no eran solo muñecos.

Ustedes también están hechos de recuerdos, ¿verdad? —les dijo.

Y el viento, como entonces, pareció asentir.

Alguien tomó una foto ese día. No fue viral, no fue compartida en masa. Pero quedó guardada. Un año después, un organizador de la nueva exposición la encontró y la imprimió. La colgó en la carpa, entre cajas y Matoran.

Y debajo escribió, con un plumón azul:

‟Donde se alzan los Toa, siempre habrá quien recuerde. Donde se recuerde, siempre habrá esperanza.”

Ese día, bajo la luz amable de un cielo sin prisas, el parque fue tomado por una atmósfera nostálgica y festiva. Entre cajas apiladas y carpas improvisadas, se llevó a cabo una exposición muy especial: una celebración de aquellas figuras que marcaron los primeros años de tantos. Los más veteranos se acercaban con sonrisas discretas, mientras los más jóvenes descubrían con asombro lo que había encantado a generaciones pasadas.
Un Matoran blanco (Kazi) con mirada inocente y movimientos algo torpes se convirtió en el rostro del evento. Sostenía un vaso de bebida de una cadena que ya no estaba allí, y unos ramilletes de globos morados y otros amarillos con caras sonrientes flotaban en el suelo al lado de las cajas, como si el tiempo se hubiera detenido para ellos. A su lado, un Matoran azul (Dalu) de aspecto más salvaje ofrecía ver las cajas con más figuras de lo que fueron esos años maravillosos a quien se le acercara con curiosidad.

La dinámica no era comercial. Nadie vendía, todos compartían. Varios asistentes regalaban figuras a quienes demostraran algún cariño genuino por ellas, sin importar si eran fans desde hace años o si apenas las conocían. Se trataba de transmitir algo más que plástico y articulaciones: se trataba de entregar recuerdos, de sembrar nuevas memorias en otras manos.

Detrás de las cajas, otro Matoran verde (Piruk) y de ojos rojos observaba en silencio. No parecía amenazante, sino más bien simpático y protector. Como si custodiara un legado que aún tenía mucho por ofrecer a pesar de los años que han pasado.

Y así, entre risas, intercambios y miradas que buscaban reencontrar al niño que alguna vez fueron, la exposición cumplió su propósito: revivir la magia que había nacido en aquellos primeros años, y dejar que siguiera caminando hacia el futuro en los bolsillos, mochilas y sonrisas de los visitantes.

Volviendo al presente, en aquel parque donde se colocaron las estatuas de los Toa, había caído la noche de una manera tan tranquila que parecía que nadie se había dado cuenta del cambio. Cuando el parque quedó en silencio, con las hojas crujientes movidas por la brisa, las estatuas no se movieron. No podían. Pero algo en ellas parecía seguir despierto.

A lo lejos, un niño pequeño le explicaba a su padre que esos eran los protectores del mundo. Una adolescente leía en línea sobre el Universo Matoran. Un adulto se reencontraba con su infancia. Una anciana dormía soñando con hielo y fuego, agua y viento, tierra y rocas.

Y sobre todo eso, bajo la luna, los Toa permanecían firmes. Como si su misión no hubiera terminado del todo.

El viento se coló entre las lonas y movió suavemente las cajas. Las dos pequeñas figuras no dijeron nada, no cambiaron de postura.

Pero si uno prestaba atención... parecía que el Matoran azul miraba al rojo con paciencia, y que el rojo levantaba la mano, saludando a un recuerdo que pasaba volando. Porque, aunque no tenían nombre para muchos, seguían siendo parte de algo más grande...

Parte del mundo que aún soñaba con héroes...

jueves, 7 de agosto de 2025

Una dura lección sobre buenos modales en el hogar

En una tarde como cualquier otra, Kokichi corrió a la cocina de su casa y encontró a Kaede en el patio sentada en una silla leyendo tranquilamente, tomando un vaso de agua como si nada estuviera pasado.

Mientras estaba en medio de su tranquilidad pasó por su mente los recuerdos de los últimos días en el que ella se había comportado de una forma diferente a lo habitual. Se comportaba de manera casi hostil frente a muchos y no deseaba que la molestaran por mínima que sea la cosa. Nadie se atrevía a hacer algo para que cambiara su forma de ser, o al menos no hasta ahora. Kokichi fue el primero (y probablemente el único) que se atrevió a corregir el comportamiento de Kaede, sea cual sea el modo. Al verla tan tranquila y despreocupada, rápidamente la agarró del brazo y la sacudió un poco antes de decir irónicamente.

Kokichi: Oh, tontita, sabía que te encontraría aquí, es tan típico de ti que no te importa nada cuando cometes un error... O bueno, eso has estado haciendo en los últimos días. Pero verás, esta vez no dejaré que te salgas con la tuya tan fácilmente. *Le da unas palmaditas en la cabeza* Acabo de hablar con tu hermana y nuestros otros amigos, y ambos sugirieron algo genial como castigo por tu reciente comportamiento. También me pidieron que les hiciera una videollamada mientras esto sucedía, para que no se perdieran de TANTO espectáculo. Así que, por cierto, nos están mirando ahora.

Comentó casi sádicamente, mientras colocaba una tableta sobre la mesa y el mango de la sombrilla de tal forma que diera a aquellas personas una visión panorámica del patio y sobre todo de lo que estaba a punto de ocurrir en ella, teniendo aún el brazo de Kaede en su enfurecido agarre, cuando con la otra mano tomó una gruesa manguera de goma que salía del otro lado del patio.

Kaede: *Intentando soltarse* ¿Qué es esto? ¡Suéltame! ¡Suéltame ahora mismo o te arrepentirás! No he hecho nada malo, lo sabes. Ese idiota se lo merecía por insultarme. Era solo un vaso de agua. Estará seco y será el típico sabelotodo que todos conocemos en unos minutos.

Gritaba con frustración y sin querer admitir su culpa, la tableta de Kokichi seguía transmitiendo todo lo que sucedía en la casa, ya que la situación se estaba poniendo realmente tensa en ese momento.

Kokichi: ¡Niña malcriado! ¡Ese sabelotodo es nuestro amigo! ¡El mayor de todos nosotros! ¡Y deberías tratarlo con respeto, diga lo que diga! ¡Lo ridiculizaste delante de nosotros y gente importante! ¡No puedes tratar así a nadie bajo nuestro techo! Deberías realmente aprender a cerrar esa bocota tuya, Kaede... De hecho, hablando de nuestra forma de hablar y de un par de sabelotodos, sé exactamente lo que necesitas para aprender a comportarte con nuestros amigos y las familias de otros. *Voltea a ver la tableta* ¡¿Están viendo esto?!?

Kaede volvió a gritar, dirigiendo la mirada hacia la tableta al final de la frase, y los chicos al otro lado de la línea estallaron en gritos de emoción y vítores mientras ella seguía quejándose y maldiciendo a su hermana para que la dejara ir.

Kaede: ¡Sonia, hermana! ¡Me estás haciendo daño! ¡No puedes tratarme así! ¡Soy tu maldita hermana! ¡Haré que todos se arrepientan de esto! Juro por Dios que... *Kokichi trata de meterle una manguera en la boca* ¡Hmmp! ¿Por qué haces esto? ¡quítamelo! ¡quítamelo!

Kaede siguió protestando antes de ser interrumpida enérgicamente por el empuje de Kokichi, levantando violentamente la falda de ella y empujando otra gruesa manguera justo entre sus nalgas. La cara de Kaede se encogió y gritó en protesta. Un fuerte sonido metálico resuena desde el otro lado del patio y unos sonidos chapoteantes comienzan a resonar por mientras las nalgas y los muslos de Kaede se inflaban instantáneamente hasta el tamaño de troncos de árboles.

Kaede: ¡¡¡Oye!!! ¿Qué me estás haciendo? Esto se siente... raro... ¿¡Me estás llenando con... agua!? ¡¡Por favor, para!! ¡¡¡Por favor, hermana!!!

Kaede seguía gritando angustiada, mientras litros y litros de agua fría comenzaban a entrar en su cuerpo a un ritmo rápido y furioso, hinchando todas las partes inferiores de su cuerpo y expandiéndola con líquido desde dentro como si fuera una ventosa de goma viviente. Mientras todo esto pasaba, Kokichi se metió a la casa y en unos segundos volvió con unas correas que no dudó en ponérselas a Kaede en los brazos y piernas. Todos sus amigos, en la pantalla de la tableta, seguían vitoreando al unísono ante la imagen, mientras la cámara del dispositivo seguía enfocando a la pobre pianista rubia hinchada, con las nalgas ahora del tamaño de pufs, esferas hinchadas y brillantes de sensualidad, que seguían estirando su falda, que ahora había cedido ante la enorme hinchazón de sus nalgas a su alrededor, dándole un trasero inmensamente hinchado y blando, mientras que su abdomen, pechos y la parte superior de los hombros y los brazos también se hincharon en cuestión de segundos, como si Kaede se hubiera tragado un globo meteorológico entero en ese momento. A medida que se hacía cada vez más grande, la fuga de agua era ahora bastante evidente, ya que brotaba como loca de sus pezones, su cara hinchada y todos los demás orificios posibles de la parte inferior de su cuerpo. Las correas hacían lo posible para sujetarla con el enorme peso que ahora estaba recibiendo.
Sonia: ¿Qué les parece la nueva figura de mi hermana, chicos? ¡Kaede se infla como el globo de agua que se supone que es, hasta que aprenda a comportarse como una señorita! Quizás unos pocos o cientos de galones van a ser más que suficientes. Es más, creo que llamaré al resto del grupo a casa para que todos podamos verla inflarse y expandirse juntos, ¿sería un lindo regalo, no creen?

Ella hablaba directamente a la cámara de su tableta, mientras los chicos al otro lado seguían animándola con entusiasmo, y el enorme y grueso globo que era ahora Kaede, ocupaba casi todo el ancho y alto del patio, desde el suelo hasta las copas de los árboles que decoraban el lugar. Ella se seguía inflando con agua, quejándose como la chica rubia grosera y arrogante que estaba recibiendo una dura lección de modales en casa.

Su piel aún brillaba tras la enorme cantidad de agua que la habían hecho tragar, y su pecho subía y bajaba con anticipación. Pero el único peso en el que ahora se estaba concentrado no eran su pecho, sino en lo que se había convertido de un momento a otro. Su vientre hinchado se había convertido en un globo firme y chapoteante que sobresalía de sus caderas y tiraba de su columna vertebral. Ella gemía cada vez que su vientre se movía lentamente hacia ambos lados, pesada, tensa y completamente inmensa. Gorgoteaba y se agitaba, con agua chapoteando dentro de ella, ruidosa y obscena. Ahora jadeaba, luchando por respirar profundamente bajo el enorme tamaño de su propio cuerpo y con la manguera aún en su boca.

Fue entonces cuando la puerta se abrió con un crujido. Al principio, no la oyó, hasta que una voz aguda, femenina y aturdida atravesó el patio. Kaede movió un poco la cabeza hacia abajo, con la respiración entrecortada. Su hermana, Sonia, estaba de pie en la puerta, con una toalla colgada al cuello. Sus ojos estaban fijos en el cuerpo enorme e hinchado de Kaede, absorbiendo cada centímetro de esa plenitud estirada y agitada.

Sonia: *Se acerca lentamente* Vaya que sí eres enorme

Kaede se sonrojó, pero no se escondió. O más bien, no podía. Sonia se acercó a su lado y extendió una mano para tocar la abultada protuberancia que tenía por panza. Sus dedos rozaron la piel y ella se estremeció visiblemente, mientras su mano se deslizaba más abajo.

Sonia: Dios, qué bien te ves así. *susurró* Tan llena. Tan apretada. No puedo creer que te hayan hecho esto... y yo diciendo que era lo mejor para que te comportaras. *Kaede gimió en voz baja* ¿Sabes? creo que estoy sintiéndome un poco mal por todo lo que te dije, y si bien te ves perfecta así de grande, creo que no debimos llegar a ese extremo por tu comportamiento, en verdad lo lamento

Los ojos de Sonia brillaron. Había encontrado la válvula al regresar a la puerta y no dudó en cerrarla. Le gustaba la idea de ver a su hermana cada vez más grande, pero con eso ya era más que suficiente con lo que haya aprendido sobre modales. Con algo de dificultad se subió en su hermana y le quitó la manguera de su boca.

Sonia: Déjame ayudarte. *Tira la manguera al suelo*

Kaede: No podía parar, no me dejó *gimió* Empecé poco a poco, pero ahora que estoy así de grande, no niego que me siento tan bien...

Sonia: Bueno, supongo que con eso ya has aprendido la lección, espero y no vuelvas a comportarte así la próxima vez, ¿de acuerdo?

Kaede: De acuerdo, no lo volveré hacer, tan solo espero volver a mi estado normal luego

Sonia: *Apretando una mejilla de su hermana* Realmente lograste llegar a un tamaño tan grande como este, prometí a mis amigos que iba a dejarlos ver qué tan grande podías llegar a ser, y ya tendrán lo necesario para hoy; y cuando acabemos veremos cómo regresarte a tu estado normal

Sonia rió entre dientes, con las manos apoyadas en esa cúpula cálida e hinchada que era la cara de su hermana.

Sonia: La próxima vez déjame empezar con el llenado

Kaede se estremeció al pensarlo y después de todo lo que acababa de pasar, sonrió.

Kaede: Esperaba que dijeras eso

sábado, 10 de agosto de 2024

Peleas en la cocina

En la cocina de una vieja cabaña veraniega, se ha desatado un motón de problemas de las que se requirió un fuerte esfuerzo para deshacerlas. Si bien todo iba normal como siempre, las cosas se salieron de control cuando los Makuta irrumpieron a la cabaña para robarse los muebles, normal de ellos el realizar tale actos vandálicos.

Se estuvo pensando en muchas maneras de deshacerse de los Makuta sin dañar la casa en el proceso, todas las opciones que tenían no parecían ser las adecuadas por estas razones. Estuvieron toda la mañana pensando en lo que podrían hacer para sacarlos sin hacer tanto desorden. De todas las ideas, dejaron que Jaller hiciera el suyo.

Esta idea consistía en sacar a los Makuta con los fuertes olores del ajo, digo, no es como que a cualquiera le agrade el olor de esta especia, y ni hablar del sabor.
Todos no estaban de acuerdo con la idea de espantarlos con el ajo, pero sabiendo cómo es Jaller, dejaron poner en marcha su plan. La idea era tentarlos y dejar que prueben la especia. Sabiendo que les desagradaría el sabor, ya sería fácil convencerlos de dejar la casa si no querían seguir probando los ajos.

Para ser una mala idea, funcionó bien y tal como lo esperaban. La mayoría de los Makuta fueron convencidos de dejar la casa y devolver los muebles que pensaban llevarse, estaban casi por vaciar la casa. Sin embargo, de todos los Makuta que se encontraban en la cabaña, uno de ellos se había quedado para el asombro de todos los presentes, ¿razón? le gustó el saber del ajo.

Si la idea de usar eso para sacar a los Makuta era rara, ver a uno de ellos disfrutar de su sabor tan inusual era ya una enorme rareza. Pero este Makuta no era tan tonto, es decir pelaba los ajos antes de comérselos y expulsaba un olor a muerto del paladar. Esto último también generó mucha confusión en los presentes, no era normal para ellos ver a alguien del universo Matoran engullir y masticar algo (con excepción de los Skakdi), este momento era tan extraño.
Jaller se acercó a este Makuta, quien prefirió guardar su nombre en el anonimato, para hablar sobre esto. El Makuta había mencionado que no guardaba ningún secreto ni nada de eso, simplemente comía como cualquier otro ser vivo. Empezó a degustar de cosas inusuales hace poco, dejando de lado la absorción de energía que posee todas las especies del universo Matoran. Ha estado recorriendo alguno que otro sitio ambulante de comida, y todas sus experiencias se resumen en un placer que cualquiera puede sentir si se lo propone.

Su gusto por el ajo comenzó una vez que disfrutaba una buena parrillada. Mientras disfrutaba de todo lo que pudiera comer, masticó sin querer un diente de ajo, lo extaño e inusual que era el saber de esto le hizo cambiar de parecer con ciertas cosas que consideraba incapaz de comer, entre ellas los ajos. De poquito a poco comenzó a darle el visto bueno a esta especia, llegando a comerse una cabeza por día, diente por diente, ya todos lo conocían por eso.

A Jaller le pareció interesante lo que contaba este Makuta, no había oído sobre alguien como él que tuviera este pasatiempo culinario. Estaba interesado por saber más de este chico, el resto de Matorans presentes también estaban interesados por lo que contaba, así que lo dejaron quedarse con tal de darle todo el ajo posible.

Antes de que articulara una palabra, se escuchó que alguien había tirado la puerta de golpe. El resto de los Makuta había regresado, no eran tan estúpidos como para dejarse llevar por lo que decía un Matoran. Nuevamente discutieron sobre los muebles de la cocina, pero esta vez no se iban a dejar tan fácilmente, los Matoran y el Makuta (quien no estaba de acuerdo con robar en primer lugar) se pusieron a la defensiva contra ellos, si querían pasar tendrían que hacerlo por encima de ellos.

A los Matoran no les fue tan difícil someter a los Makuta con cualquier cosa que encontraran, Se había hecho un enorme revoltijo con tanto movimiento en un área tan pequeña como lo era la cocina, igualmente fue difícil sacarlos de la cabaña para golpear mejor a los Makuta.

Con la paliza que recibieron, los Makuta decidieron mejor dejar en paz a los Matoran, todo antes de que los dejaran tan calientes como el caldo. Mientras que ellos, habían ganado un nuevo amigo con el robo que arruinaron, les había caído bien al haber contado lo que es, era alguien simpático. Se le perdonó el haber participado en el robo sabiendo que no pensaba hacerlo, así que con la cabaña encontraría un nuevo sitio en donde dar un poco de sus gustos en la cocina.

. . .

En otra parte de la ciudad, Tahu se encontraba preparando un pequeño pero exquisito banquete de nachos con salsa y chiles en vinagre. Estaba por dar comienzo un partido de tenis, y no se lo perdería por nada, por eso decidió preparar su comida para disfrutar del partido; ya saben, cosas que suelen hacer algunos en el mundo del deporte trasmitido por televisión.
El dinero no alcanzó para el queso de nachos
No estaría solo, estaría acompañado de Lewa y Pohatu, quienes también esperaban ver el partido. Se encontraban en una habitación de un hotel barato debido a que antes de eso estaban por ir a un pueblo para resolver algo, pero le habían recordado que el partido era justamente ese día y decidieron pasar el resto de la tarde en un hotel para verlo.

Tahu ya tenía listo las charolas con los nachos, pero al preguntar por los toppings, los otros dos Toa habían dicho que la carne se la había llevado un perro y los frijoles refritos se echaron a perder, obligándolos a tirarlo en el jardín del hotel. Demasiado molesto quedó Tahu al oír esto, diciendo que no podrían disfrutar el partido con un buen acompañante para los nachos. Lewa se limitó a decir que no era para tanto, y Pohatu, pues... salió corriendo a buscar una lata de frijoles refritos y algo de carne.

Dejando a un lado la comida, Tahu trató de convencer al Toa del aire que sí o sí debía haber una comida perfecta para el partido, si no el partido no se disfrutaría. Esto ya molestaría a Lewa, pensando que todo ahora se ha vuelto un berrinche por parte del Toa de fuego, capaz si quemaba todo el cuarto por su enojo, y no iban a pagar los daños causados, esto último se lo había dicho en voz alta.

Sabiendo esto, los dos sólo se limitaron a empujarse y golpearse para ver quién tiene la razón. Era algo absurdo y divertido que se empezaran a pelear por un simple plato de nachos con poco condimento. La pelea pasó de los golpes a mano limpia a utilizar objetos, usando lo que sea que encontraran para pelear, ignorando el ruido que estaban ocasionando y molestaba al resto de gente que estaba allí, y ni hablar del tiempo que faltaba para que empezara el partido.

Toda la pelea resultó en un escandalo tan fuerte que todos los inquilinos salieron a reclamar el alboroto. Al final el dueño los sacó del hotel por perturbar la tranquilidad del resto de inquilinos. Tahu estuvo echándole la culpa a Lewa, pero él se defendía diciendo que en realidad la tuvo él por empezar todo por algo tan absurdo como una simple comida. Los dos simplemente dejaron ya todo de lado para no seguir con la pelea, limitándose a buscar otra forma de ver el partido.

Pohatu había regresado al hotel, pero al oír que los dos Toa fueron sacados por pelear y hacer escandalo fue a buscarlos. Dio con ellos en una tienda de electrónicos, donde los dos se encontraban viendo el partido en uno de los tantos televisores que vendían. Había traído todo para los nachos, pero sin electrónicos a la mano no podrían hacer nada, no iban a usar los que estaban en la tienda. Él sólo se limito a sacar la bolsa de nachos y la salsa y compartir con sus amigos, era lo poco que podía hacer con ellos, pero al menos ya tendrán algo que comer durante el partido.

The End

miércoles, 14 de febrero de 2024

Yang es un poco d̶e̶m̶a̶s̶i̶a̶d̶o̶ protectora

Sabiendo que había un centenar de peligros en todas partes en Vale, Yang y el resto del equipo RWBY se las ingeniaron para idear un plan de protección para Ruby. Al principio no estaban tan seguras de lo que en verdad sería, pero ya luego de una charla que duró más de lo que debía haber durado aceptaron.

Para realizar esta medida de protección tuvieron que recurrir a viejos libros, donde se explicaba de algunas enseñanzas con ciertos tipos de Dust que fueron olvidadas con el tiempo. No era una buena idea del todo, pero tenían que probarlo para ver si era posible cuidar de Ruby sin hacer tanto esfuerzo, y no querían estar todo el día haciendo algo que acabe en un problema tan grave. A medida que iban analizando cada tipo de Dust que encontraron en una casa abandonada, descubrían que los efectos que hacían eran más efectivos de lo esperado, así pues, discutieron sobre que usarían para crear una protección para Ruby, combinar todos los tipos no era una opción. Se estuvieron debatiendo en quién deberían hacer la prueba de campo en ello, y al final Yang fue la que decidió hacerlo por el bien de su hermana.

Yang tiene varias razones para tener que cuidar de su hermana, dos de ellas son las más relevantes para todo eso al ser de los elementos que más llaman la atención cuando se habla de una chica como esta rubia.

En realidad, Ruby fue la que estuvo en la prueba de un tipo de Dust, cuyo efecto era el de reducir de tamaño cualquier cosa que toque. Ese fue el plan que pensaron para Ruby, fue idea de Weiss que la redujeran de tamaño, aunque poco después se retractó al ver que tan pequeña quedó la roja. Con la prueba ya superada, era el momento de pensar en cómo protegerla de los peligros siendo un ser diminuto. Nuevamente Yang se ofreció en cuidar de Ruby hasta que el efecto termine, fue una decisión fácil porque ya tenía donde guardar a Ruby por mientras.

Con eso en mente, este fue el resultado:
Yang le da un significado completamente nuevo a la frase ‟asfixiarlos con amor”

Fue una mala idea para las tres, pero en el punto de vista de Yang, era una idea que quería hacer en algún momento, sólo necesitaba que alguien se hiciera pequeño para cumplirlo. Ahora que Ruby se hizo la diminuta, Yang pudo cumplir esa fantasía al meterla en su escote como medida de protección para su hermana. Había visto a mujeres que hacían los mismo con las llaves de su casa o la cartera, y ella pensaba en hacer lo mismo pero con su hermana en caso de que la redujeran de tamaño de alguna u otra manera; Ruby parece no pasarla bien en esto.

Mientras tanto, Weiss y Blake observaban lo sucedido de cerca, sintiendo un poco de envidia por Ruby, en especial Weiss, quien se está retractando de no haber sido ella la que probaría los efectos en lugar de Ruby. Por otra parte, Blake tomaba todo esto con humor, sabiendo que Ruby no tomó en cuenta lo que haría su hermana después de haberse encogido, aunque al igual que ella le incomodaba lo enorme que tenía Yang la delantera. Pese a esto, también le agradaba la incomodidad y el arrepentimiento de Weiss, quien especulaba con ella lo que haría Yang con Ruby ahora.

Blake Belladona: Sólo mírala, Weiss, es una chica con suerte

Weiss Schnee: ¿Suerte? ella se asfixiará y morirá

Blake Belladonna: Morirá en un par de tetas... es la mejor forma de irse... estoy segura de que la dejará salir, parece demasiado amable para dejar que eso suceda

Weiss Schnee: Ojala y sea así

Blake Belladonna: Vamos, Weiss, estoy segura de que ella no dejaría que pasara algo malo

Weiss Schnee: Eso ya sería suerte

Blake Belladonna: Yo confío en ella

En el lado de Ruby, ella sentía que la medida de protección de su hermana era ya mucho, esperaba que la dejaran en un sitio seguro, mas no que estuviera dentro de ella, ni mucho menos que la guardaran en un sitio tan inusual y extrañamente cómodo. El espacio que dejó Yang para Ruby le causaba una extraña sensación de alivio, como si se sintiera bien estando dentro de ella. Podría no estar de acuerdo con la idea de su hermana, pero no iba a anegar que la sensación de sentir la piel de dos grandes cosotas era de las experiencias más placenteras que haya experimentado. Dentro de su mente, estaba debatiendo en si debía decir que esto que le hicieron ya le empezaba a gustar, no quería despegarse de su hermana (que igual estaba disfrutando de ello) por ciertas razones, por no decir que sus manos estaban pegadas y las rozaba entre esas tales razones directa e indirectamente.

Yang también podía sentir eso, y al igual que Ruby, le gustaba la sensación de tener a una diminuta Ruby entre su escote y que esta se esté moviendo con tal de zafarse aunque sea por un minuto. Veía a Ruby como un pequeño animal que intenta liberarse de su cazador. Ambas habían oído en alguna parte la frase de ‟como si tuviera una lagartija entre sus pechos”, Ruby sería esa lagartija.

Al pensar en ello, Yang tuvo más de una idea de lo que estaría por hacer, y se dispuso a hacer algunas de ellas:
Enterrar a Ruby profundamente fue lo primero que hizo, era ya una mala idea, pero estaba consiente de que no le haría daño. La roja estaba haciendo lo posible por querer salir de su prisión, haciendo que Yang se divierta aún más; a este punto ya confiaba más en las palabras de Weiss que en las de Blake, esperaba que su hermana tuviera algo de conciencia y no la aplastara o la asfixiara con todo esto, eran pensamientos que repetía en su mente una y otra vez. A duras penas logra salir y dar un respiro, estando un poco molesta por lo que Yang está haciendo, de hecho, no sabía si realmente debía decirle que le estaba agarrando el gusto a todo esto.

Armándose de valor, le preguntó si todo esto era de su agrado, a lo cual Yang respondió afirmativamente mientras deja a la diminuta Ruby en una de sus manos. Estuvieron hablando sobre todo lo que es la reducción de tamaño y los métodos para cuidar del sujeto ya reducido; en la vista de Yang, todo lo que escuchaba de Ruby la hacía entender que a veces hay que darle un poco de espacio y aire para que piense en lo que es este tamañito. No obstante, a los pocos minutos de haber entendido todo, siguió con meter a Ruby en ella, sólo que ahora su hermana ya lo estaba disfrutando.

En ese momento dado, Jaune llega con Weiss y Blake, aunque no le fue necesario preguntarles qué era lo que estaba pasando; tan sólo ver a Yang jugar con su cuerpo ya lo dejaba más que confundido, se preguntaba también porqué lo estaba haciendo, aunque ambas testigos le explicaron lo ocurrido.

Tanto Weiss como Blake observaban con algo de envidia, deseaban que hubieran sido ellas las que tuvieran a la diminuta Ruby en sus manos. La envidia era más visible en Weiss, quien se veía un poco molesta con ver todo lo que ha estado ocurriendo, y más cuando Blake le decía que sólo era algo que hacían las hermanas, aumentando más su envidia; para Blake y Jaune, eso era algo nuevo, claramente al tener el Dust de reducción tenían algo que les podría servir para cualquier cosa, y pronto lo probarían en una cacería de los Grimm. Mientras todo eso sucedía, Jaune sólo podía pensar en una especulación, si él fuera el que estuviera con Yang en lugar de Ruby ya estaría en el cielo, de hecho así estaría con todas las del equipo y del suyo, su pensamiento indirectamente causa más impaciencia en Weiss y aumentando un poco el humor de Blake.

La paciencia terminó colmándose en Weiss, quien inmediatamente da un salto y se abalanza sobre Yang, metiendo sus manos en el escote de la rubia para sacar a Ruby. Teniendo a ella en sus manos, decidió irse para buscar una solución inmediata a los efectos del Dust, haciendo que Yang suelte una pequeña risa.

Blake y Jaune sólo miraban atónitos por la repentina acción de ella, en especial Jaune, que estaba un poco rojo por lo que ha visto, aunque no se atrevió a preguntar si había más de ese polvo que cambia de tamaño. Yang se había tomado la acción de Weiss con humor, diciendo que algún día ella tendrá las mismas proporciones, o quizás no lleguen. Poco después de eso, Ruby volvió a su tamaño original, agradecida de que todo esto haya terminado, dejando de experimentar con todo tipo de Dust.
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Jaune pidió que para la próxima vez él sea el sujeto de prueba del Dust de reducción.

The End

Pero antes de irme, hay dos cosas que quiero contar:
Todos los atuendos que ha llevado Yang en la serie me han agradado bastante, junto con Ruby, Blake y Ren. El que se vio en los primeros volúmenes (el primero pues) es mi favorito personalmente.

Y por ultimo, ya hemos llegado a las 5000 vistas en el blog, gran logro para todos los que colaboraron, así que esto vendría a ser indirectamente un especial por llegar a este número. Nos vemos en otro artículo.

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De antemano les agradezco por sus vistas en el Blog.

domingo, 24 de diciembre de 2023

Un recopilatorio de poemas para esta navidad 📜📜

Estamos a un día cerca de navidad, y como regalo adelantado le voy a dar este recopilatorio de poemas que hice por un tiempo con mi puño y letra (pero no envié canciones de 4 40).

Estos poemas ya llevaban un tiempo que los había escrito, y ahora que está por acabarse el año quise que ustedes las leyeran para que vean que tengo talento en esto. Aparte, pueden dedicárselo a alguien si es el caso, luego me lo agradecen si les resultó bien o no.

En fin, lean y opinen

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Poema 01

Te pedí con todo mi amor que nunca nos separaríamos, el tiempo pasó volando que tú te olvidaste de mí, mi amistad yo te di desde que nos conocimos, porque tú iluminaste mi corazón. Eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida... ¿Pero porqué? ¿por qué me abandonaste de esta manera? ¿no ves que me lastimas?

Yo siempre te querré, aunque tú ya no me hables, yo trataré de acercarme a ti. Te amo y te amaré por siempre, tú y yo por siempre.

Si tú te desapareces, yo te estaré buscando hasta que te encuentre...

Poema 02

Quiero estar contigo para siempre
Quiero despertar contigo esta noche
Quiero estar contigo para siempre
Quiero hacer mi vida a tu lado
No me dejes ir, yo sólo soy para ti, no quiero que otra chica se acerque a ti (yo la mataré), tú y yo juntos por la eternidad.
Quiero despertar contigo esta noche
Quiero estar contigo para siempre
Quiero estar contigo para siempre
Quiero hacer mi vida a tu lado

Estar contigo para siempre...

Poema 03

Yo pensaba que éramos más que amigos, pero...

Tú de pronto te fuiste, me ignorabas y yo te entendía el porque, algún día yo pensaba decirte lo que yo sentía hacia ti, pero me di cuenta que que ya andabas con una mayor que tú.

No me importó, yo solo quería verte feliz, cada vez te enojabas conmigo y decías que yo te había arruinado tu amistad con tus amigos, que por mi culpa se burlaban de ti...

Poema 04
Viendo las estrellas ahora
Viendo como la luna ilumina tu carita
Pídeme una estrella y te la bajare
Pídeme un deseo y te lo cumpliré
Daremos un pequeño paseo a donde quieras solo tú y yo

Poema 05

¿Has visto la lluvia caer?
Desde que te fuiste no he dejado de pensar en ti
Te fuiste sin dejar rastro y no he sabido nada de ti
¿Has visto la lluvia caer?
A eso que tú lo llamas gotas de lluvia son lágrimas que he guardado para ti en todo este tiempo

Poema 06

Puedes ver lágrimas en mis ojos
Estoy cegada por los colores de la vida
¿Qué hice para que me abandonaras?
Las preguntas estallan
Azul, rojo y blanco se mezclan
Estoy gritando en este mundo
¿Qué es lo que estaba deseando?
Me cansé de perseguirlo después de todo
¿Cuánto más seguirá? ¿Estoy rota? ¿Estás roto?
Pero aún quiero respirar, aún quiero hacerlo
¿Puedes verlo?
Al igual que mis sueños, las palabras finales también se atascaron
En ese lejano día, una lengua azul se desborda desde el cielo
¿Qué es lo que decidiste?
El color de las lágrimas surge
Ese cuerpo flotando se derrite en la conciencia
¿Qué es lo que viste y comparaste?
Es tan triste que lo olvide
¿Cuánto más seguirá?
Estoy distorsionada, estás distorsionado
Pero aún quiero respirar, aún quiero hacerlo
Estoy soñando
Creo que estas son tus ultimas palabras atascadas [̵̩̝̑́̅̂̂É̶̛͇̠͎͚̣͈͒̔̑̂̓̊͒͠r̴͈̜̅͌͘r̸̡͉͉̭̜͖̳͉̦̿̿̍̈́̈́͋õ̷̢̱̘̼͙̝̯̰̖̐͛̓́̈̈͐ͅr̴̡̲͉͙̘̱̗̯̙̆͋̂̌̕̚]̴̗͈͚̗͗͆̊̆́́
Dar algo, perder algo, olvidar algo
¿No puedes hacer eso?
Pierdo los estribos [̵̢̧͈̩͇̲̫͓̳̙͑́̌̅͌̓̽̓̕̕Ṃ̸̢̛͇̮̻̦̥̐͒̅̔͊̂̀͌͠ạ̵̮͇͔͎̾t̴̻̣̄̈̌̓͘a̵̳͑͑r̷̻͇̽̋̉͛̓̑̽̇̕]̷̟̬̳͓̯̄̐̈͑̍̍
Me rio y vuelvo a [̵̩̝̑́̅̂̂É̶̛͇̠͎͚̣͈͒̔̑̂̓̊͒͠r̴͈̜̅͌͘r̸̡͉͉̭̜͖̳͉̦̿̿̍̈́̈́͋õ̷̢̱̘̼͙̝̯̰̖̐͛̓́̈̈͐ͅr̴̡̲͉͙̘̱̗̯̙̆͋̂̌̕̚]̴̗͈͚̗͗͆̊̆́́
¿¡Me estás rompiendo!? ¿¡Sabes lo que significa romper!?
Aun así, mis lágrimas duelen, ¿lo alcanzaste?
La última voz que puede cantar, aunque acomode mis lágrimas
Los colores superpuestos son borrosos
¿Estoy rota? ¿Estás roto?
Pero aún quiero respirar, aún puedo hacerlo
¿Lo has visto?
Es como el último deseo
Hasta las palabras se atascan

Poema 07

¿De que sirve ser bonita, si no eres inteligente?
Estudia mucho, si no, serás una fracasada
Eres una vergüenza si no sabes nada
Los amigos son pérdida de tiempo
Tener novio es un desperdicio y no sirve de nada
No atraes la atención de los demás
Demuestra que si eres inteligente y no una estúpida
Si no entras a la intercolegial serás una estúpida y tu familia se decepcionara
Demuestra que eres más femenina, no eres hombre

Poema 08

Que difícil es cargar con todo mi dolor
Y no tener a nadie con quien desahogarme

Quisiera tener un lugar a donde ir cuando no quiera estar en mi casa

Quiero irme y no regresar jamás para poder dejar mi dolor y sufrimiento atrás y poder sentirme libre sin presión alguna

Ya no quiero cargar con tanta presión en mis hombros, solamente me estoy derrumbado poco a poco y creo no tener escapatoria jamás

El amor no existe

Poema 09

Junto a ti quiero estar
Sentir el calor de tus manos
Oler el perfume de tu cuerpo
Escuchar tu voz diciendo lo que sientes por mí
La calma viene a mi cuando estas junto a mi
Contigo me siento muy feliz

Poema 10 [POV]
Él cita los textos azules
Estoy más confundido que antes.
Pero esta vez no cometeré el mismo error, no intentare de resolver esta confusión.

A veces la confusión es molesta pero puede orillarte a crear conclusiones y pensamientos en múltiples áreas.
No te presiones y úsalo como un estado mental necesario para ver las cosas desde otras perspectivas y comprender mejor tu alrededor.

Yep. Muchas veces el sufrimiento y la inquietud son causados por razones o juicios de valor que están en nuestra cabeza más que por algo que represente una realidad. En mi caso particular, se que esta situación de confusión no amerita que la resuelva, cosa de soltar nomas.

Hay que considerar que existen cosas que nunca se sueltan, que quedan como un recuerdo que, al contemplarlo de nuevo, te pueden transmitir acidez o júbilo, pero que al final de cuentas te enseñó algo.

⚛ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ⚛

Espero y les haya gustado este compilado de poemas escritos por mí, si este es el caso no duden en dedicárselo a alguien como dije antes, ya verán que les va a encantar estas palabras que han leído.

Estamos por terminar el año, y ya tengo preparado todos los artículos que vienen en estos últimos días, espérenlo en su debido momento.

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🎄De antemano les agradezco por sus vistas en el Blog🎄
🎅¡Que tengan una feliz navidad, y un prospero año nuevo!🎅

lunes, 11 de septiembre de 2023

🍑Kobeni Sandwich🍑👌

‟Espera, ¿q-qué estás haciendo? P-por favor, deténganse. He sido una b-buena chica.
¿P-podemos detener esto por hoy, señorita Makima y Power?”


Como quisiera ser Kobeni en esta imagen, ella si tiene un montón de suerte con esto. Necesito que Makima y la Power estén conmigo para poder sentir sus lindos traseros en mi cara. Me encantaría ser aplastado por sus traseros <3


Por otra parte, me gusta como están desarrolladas las partes traseras de ambas, lo que hace difícil elegir entre Makima y la Power; aunque, si me dieran a elegir, me quedo con la Power, siento que ella tiene lo suficiente como para complacer a alguien como el Denji. Makima ya está muy gastada en los simps aunque ella tenga más glúteos y tetas.

Haría cualquier cosa para enterrar mi cara en el trasero de la Power.

Imagínate estar en la situación de Kobeni, usando el gran trasero esponjoso de la Power como almohada mientras te presiona para que Makima frote su enorme, húmedo y jugoso trasero por toda tu cara <3

Y si que si, me encanta ver a nuestra chica Kobeni tener la cara llena de esos dos 🍑

Con mucho gusto me sacrificaría para salvar a Kobeni y ocupar su lugar, y que ella descanse de esto. Todos aquí estamos dispuestos a hacerlo con mucho gusto, todo sea por ella.

Puede que la situación para ella no sea la mejor, pero estamos complacidos con eso. No siempre se ve a dos chicas restregando a una con sus enormes partes traseras, pero cuando sucede aquello es un divertido espectáculo, y deseas ser el que esté allí en lugar de la victima. Si tomamos en cuenta la verdadera personalidad de las dos, uno se preguntará si esto es algo bueno o algo malo, pero creo que a casi nadie le importa eso y prefieren disfrutar de lo que tienen frente a ellos.

Si llegara a ocurrir esto, seguramente Denji sería el que grabó la situación, aprovechándose de la timidez de Kobeni para que ella fuese la victima, con Power echándole una mano a ello. El resultado fue este, aunque para estos dos si les costó un poco que ayudara la Makima.

(Power no subió el IVA al 100% por esto)

El resto de la gente que se encontraba veía el espectáculo con humor, aunque muchos se preguntaban cómo fue que Makima aceptó fácilmente a esto; pero a muchos no les importó esto, era más ver qué hacía que el porqué lo hacía.

Al final del día, Kobeni terminó casi humillada por esto, pero todos se sentían agradecidos con ella por lo que ocurrió, levantando un poco el ánimo de Kobeni. Lo que pasó fue un buen recuerdo que podrán recordar con un buen gusto y humor, todo gracias a las brillantes mentes de Denji y la Power.

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Le daría un mordisco a ese sándwich...

lunes, 21 de agosto de 2023

Es Fácil la Maternidad para una Bibliotecaria (?) [Fragmento] | Historias que Contar - Genshin Impact

En la ciudad de Mondstadt, las cosas iban en su respectiva tranquilidad, cada uno de los habitantes hacía lo suyo con toda la calma, en todos los lugares sus habitantes hacían lo suyo como siempre. Era el buen inicio de un nuevo día, y algunos de los habitantes de Mondstadt más conocidos se habían reunido para algo importante para ellos, aunque normal para otros habitantes, Jean se encargaría de contarles todo.

Dentro de ahí, había algo que llamaba la atención de muchos, la bibliotecaria no estaba como los otros días, ahora estaba más animada que las otras veces, la razón: la bibliotecaria estaba embarazada desde hace seis meses, y cada día esperaba a que todo saliera de la mejor manera para ella.

¿Cómo pasó todo esto? durante una de sus andanzas en Liyue, conoció a Zhongli y esto conllevó a que iniciaran una relación unos meses después de lo sucedido. Pero a pesar de tener que tomar la relación a distancia, Lisa prometió ir a verlo cada que tuviera la oportunidad, Zhongli tenía mucho que hacer como para no poder ir a Mondstadt de visita. Sin embargo, las cosas para él cambiarían una noche, durante el cumpleaños de Lisa a ellos se les pasaron las copas y la noche se les hizo larga, romántica y pesada. Zhongli se enteró del embarazo de Lisa por medio de conversaciones que escuchaba de la gente que visitaba Liyue, fue en ese momento que él estuvo dispuesto a ir a Mondstadt para verla y cuidar a su hijo, o lo pensaría mejor al llegar allá.

Mientras Lisa esté así, Jean se encargaría de los asuntos pendientes de su amiga, no quería que ella se enojara por los descuidos de la gente con los libros como es habitual, perjudicaría el desarrollo de su hijo. Pero nada parecía detener a Lisa, ni siquiera la maternidad; fue solo una hora después de que ella atendió por última vez la biblioteca y finalmente cedió a las palabras de Jean de dejar a un lado su trabajo para centrarse en ella misma, lo haría hasta que el pequeño naciera.

Durante esos días, varios de sus amigos y conocidos han estado contentos por el embarazo, quienes pasaban por la biblioteca solían hablar con Lisa para ver como esta todo, algo que para la bibliotecaria era normal contestarle casi lo mismo por el bien de ella misma. No era algo de otro mundo, pero ver que alguien de los Caballeros de Favonius tendría un hijo era llamativo.

El embarazo fue una sorpresa, pero no algo que tanto Lisa como Zhongli no predijeran que sucedería en algún momento de su relación íntima. La verdadera sorpresa residía en cómo iba el embarazo, las cosas iban cada vez mejor (por decirlo de esta manera), pero Zhongli no quería despegarse de su mujer en todo el día, quería estar al tanto del progreso pese a que todos ya estaban dando su parte para ello. En cuanto a Lisa, le daba más hambre que nunca en toda su vida; sus antojos eran constantes y comía mucho más de lo habitual para ayudar a nutrir al bebé que llevaba dentro; y con justa razón, él era el que pedía más comida en lugar de ella.
¿¡Más!? ¡pero si ya no queda comida! ¡ow! ¡ok, ok, cálmate! voy a buscar un poco más...

Hay momentos en los que Lisa pasa las tardes en los jardines hasta que oscurece, la mayoría de las veces que lo ha hecho se queda dormida y al despertar se encuentra con alguna de sus amigas a su lado. Una cosa hay que tener en cuenta, muchas veces la que está cerca de ella hace una pequeña revisión para comprobar el estado actual, entre todo esto está escuchar las pataditas que hace el nene; quienes suelen hacer esto más seguido son unas amigas que comparte casi la misma edad que Lisa.

Con la puesta de sol en el horizonte de la ciudad, Lisa sólo quería hacer una cosa más antes de volver a la biblioteca al anochecer, con Zhongli a su lado por si acaso. Necesitaba a alguien que le hiciera compañía en caso de que llegara el momento en que menos lo esperaba, porque eso era lo irónico de esperar, nunca se espera cuando está listo para venir. Después de una breve limpieza, se vistió con el vestido de siempre y con el que todos la conocían, salió a dar un paseo energético… o más bien un andar contoneo.

Pasaron unos minutos y Lisa se encontró dirigiéndose hacia un parque local. El único lugar en el centro de la ciudad era para todos, con senderos para caminar, lugares para pescar y asar, o simplemente descansar, era un lugar perfecto para que ella liberara la energía que le quedaba antes de irse a dormir. Media hora en el parque no vendría mal, sería suficiente para al menos quemar algunas calorías, lo necesitaba con la cantidad de peso que había estado ganando con este embarazo tan especial.

Una vez allí, rodeada de hierba y árboles, se concentró en su mente, no podía exactamente trotar en este momento, pero aún podía caminar rítmicamente y concentrado. Con varios de sus pensamientos sobre cómo llegar a ser buena madre sonando en sus oídos, Lisa se adelantaba con sus ojos verdes mirando hacia el frente como su vientre quería estar expuesto. Su mano se alzó y con un suspiro acarició con tranquilidad su bulto hinchado por la brisa fresca. Ella había visto a varias mujeres embarazadas en toda su vida, y siempre se había preguntado cómo sería ser como ellas, fue cuando todo esto pasó cuando lo pudo comprobar ella misma; todo era tan abrumador para ella. Ser ralentizada a paso de tortuga, el estómago distendido hasta donde sus pies ahora estaban ennegrecidos a la vista, creciendo hasta querer estar fuera de su propia ropa. Se sentía tan bien que no podía esperar a que llegara el día de recibir a su pequeño, y oír de él o ella la palabra ‟mamá.” Esa palabra seguía repitiéndose en su mente, y a una parte de ella le gustaba.

Al momento en que llegó Zhongli, éste tuvo la idea de consentir a su amada con una buena comida con tal de mantener todo como ambos quieren, esto sumándole a que Lisa era ya una mujer que come mucho. Con esto en mente, regresaron a Liyue al día siguiente y pasaron por el restaurante Wanmin y ordenaron algo para la cena, querían algo grande para levantar los ánimos. Pese a que pidieron algo grande, sólo ellos dos los estarían disfrutando, no querían que alguien más estuviera viendo lo que estaría por pasar, Zhongli se notaba un poco nervioso.

Al terminar con semejante banquete, Zhongli se sentía aliviado por disfrutar de la comida solo con su amada, pero se puede ver que ella lo disfrutó más, lo que alegra a Zhongli y lo deja también un poco nervioso por lo que ella hace.

Cualquiera de las dos versiones es valida para la historia
¡Oh mi...! discúlpame... realmente sabes como hacer un té, estoy demasiado llena, tan solo mira mi pancita, es tan grande y redonda debido a tus pasteles y tu té

Después de que un último resoplido salió de su boca, se frotó la dolorida espalda mientras se acomodaba en su asiento. La vista que daba ella daba a entender que ella sabía que Zhongli sin duda lo disfrutaba, desde todos los ángulos. Una pequeña sonrisa cruzó su rostro al ver a él, no tenía mala voluntad hacia este hombre por dejarla embarazada de esa manera, aunque eso probablemente cambiaría una vez que comenzara el trabajo de parto. Él era todo lo que había esperado en un compañero, inteligente, comprensivo, consiente de que pronto va a ser papá, dispuesto a dejar un poco lo suyo por algo importante y ciertamente sexy.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando de repente sintió un fuerte empujón desde el interior de su vientre, miró hacia abajo para encontrar una patita empujando brevemente hacia adelante antes de hundirse nuevamente en su cuerpo, fue suficiente para exhibir un suave jadeo de ella. Con esto, ambos decidieron pasar la noche en donde vive Zhongli, sin separarse uno del otro para estar más cómodos y más seguros.

Durante gran parte de la noche, ambos no pudieron evitar reírse, se estaban contando diversas anécdotas divertidas que les pasó tiempo atrás. Por mucho que no esperaba quedar embarazada por un descuido o algo similar, Lisa se sentía increíblemente especial y afortunada de ser madre casi de repente, y con sus amigos apoyándola tendría las cosas más fáciles, contrario a lo de Zhongli.

Con estas cosas en mente, se sentó en contemplación antes de regresar a la cama. Su mente divagaba sobre lo que le deparaba el futuro y la vida que crecía dentro de ella. ¿Se pondría de parto en tres meses más? ¿Seguiría creciendo o se detendría pronto? Solo el tiempo lo diría, y todo lo que podía hacer ahora era confiar en sus amigos, su hombre y ahora en el pasajero que se agitaba en su interior.

The full edition will be available soon...

⚛ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ✇ ⚛

Esta historia no está del todo completa, son sólo algunas partes que he puesto de un fanfic que estoy preparando para una tiempo futuro, además de ello, estos protagonistas los usé porque es un ship que quise utilizar por ser mis personajes favoritos, ya saben como puedo llegar a ser.

En si esta historia tendrá que esperar un tiempo largo para que se publique, y no porque sea difícil que realizarlo o por otros asuntos en el blog, sino porque revisar el lore de Genshin si es complicado de digerir, sobre todo si no has jugado el juego como yo. En fin, espero que les haya gustado este fragmento de este fanfic, podrán ver la versión completa en algún futuro que no será lejano, eso les prometo.

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